El evento de Tunguska fue una explosión aérea de muy alta potencia ocurrida sobre las proximidades del río Podkamennaya en Tunguska (Evenkía, Siberia, Rusia), en la posición 60°55?N 101°57?E? / ?60.917, 101.95Coordenadas: 60°55?N 101°57?E? / ?60.917, 101.95 a las 7:17 del día 30 de junio de 1908.
El fenómeno de Tunguska alentó más de 30 hipótesis y teorías de lo ocurrido. La detonación, similar a la de un arma termonuclear de elevada potencia, ha sido atribuida a un cometa. Debido a que no se ha recuperado ningún fragmento, se maneja la teoría de que fue un cometa formado por hielo. Al no alcanzar la superficie, no se produjo cráter o astroblema. Casi un siglo después se produciría no muy lejos el evento de Vitim, menos espectacular pero aún más extraño.
Localización del evento de Tunguska
Fotografía sobre los campos de Tunguska, luego del evento.
Historia del suceso
El bólido, de unos 80 m de diámetro, detonó en el aire. La explosión fue detectada por numerosas estaciones sismográficas y hasta por una estación barográfica en el Reino Unido debido a las fluctuaciones en la presión atmosférica que produjo. Incendió y derribó árboles en un área de 2.150 km², rompiendo ventanas y haciendo caer a la gente al suelo a 400 km de distancia. Durante varios días, las noches eran tan brillantes en partes de Rusia y Europa que se podía leer tras la puesta de sol sin necesidad de luz artificial. En los Estados Unidos, los observatorios del Monte Wilson y el Astrofísico del Smithsonian observaron una reducción en la transparencia atmosférica de varios meses de duración, en lo que se considera el primer indicio de este tipo asociado a explosiones de alta potencia.
La energía liberada se ha establecido, mediante el estudio del área de aniquilación, en aproximadamente 30 megatones. Si hubiese explotado sobre zona habitada, se habría producido una masacre de enormes dimensiones. Según testimonios de la población tungus ?la etnia local nómada de origen mongol dedicada al pastoreo de renos? que lo vio caer, «brillaba como el Sol». Informes del distrito de Kansk (a 600 km del impacto), describieron sucesos tales como barqueros precipitados al agua y caballos derribados por la onda de choque, mientras las casas temblaban y en los estantes los objetos de loza se rompían. El maquinista del ferrocarril Transiberiano detuvo su tren temiendo un descarrilamiento, al notar que vibraban tanto los vagones como los rieles.
Estudio del suceso
El estudio del suceso de Tunguska fue tardío y confuso. El gobierno zarista no lo consideró prioritario ?algunas fuentes indican que tenían mucho interés en hacerlo pasar por una «advertencia divina» contra la agitación revolucionaria en curso?, y no sería hasta 1921, ya durante el gobierno de Lenin, cuando la Academia Soviética de Ciencias envió una expedición a la zona dirigida por el minerólogo Leonid Kulik. El clima permitió que la alteración de las huellas del impacto fuera muy poca. Hallaría un área de devastación de 60 km de diámetro, pero ningún indicio de cráter, lo que le resultó sorprendente. En los años siguientes hubo varias expediciones más; en 1938 Kulik realizó fotografías aéreas de la zona, lo que puso en evidencia una estructura del área de devastación en forma de «alas de mariposa». Esto indicaría que se produjeron dos explosiones sucesivas en línea recta. En los años 50 y 60 otras expediciones hallaron microlitos cristalinos muy ricos en níquel e iridio enterrados por toda la zona, lo que refuerza la teoría de que pudo tratarse de un objeto natural de origen extraterrestre. También se encontraron pequeñas partículas de magnetita.
Una expedición italiana que viajó a la zona en 1999 ha anunciado en 2007 que ha encontrado un cráter (el lago Cheko) asociado al suceso. Se trataría de un cráter de unos 50 metros de profundidad y 450 de diámetro localizado a 5 km del epicentro de la explosión. Los científicos afirman que han estudiado anomalías gravitatorias y muestras del fondo del lago que revelan este origen. Además, no hay testimonios ni mapas que avalen la existencia de este lago con anterioridad a 1908. Creen que se trataría de un fragmento menor del cuerpo impactante (cometa o asteroide) y que chocó a velocidad reducida. No obstante, los resultados de esta expedición no son definitivos, puesto que habría que obtener muestras más profundas. Algunos científicos han puesto en duda esta hipótesis, ya que consideran extraño que se generara sólo un cráter menor, en vez de un gran cráter (como el Cráter del Meteorito, en Arizona) o un rosario de pequeños cráteres (como el meteorito de Sikhote-Alin, en Rusia, o Campo del Cielo en Argentina), además existen árboles en el lago que aparentan tener más de cien años.
Crónicas de los supervivientes
Los supervivientes de la zona afectada por la explosión la describieron como un hongo gigante que se elevaba por los aires. Los animales huyeron, y las tiendas de los tunguses ubicadas a más de 50 km de distancia volaron por los aires.
Algunas teorías e hipótesis
Cometa
Es la teoría más aceptada actualmente por los científicos. Un cuerpo celeste ?un cometa pequeño o quizá sólo un fragmento? compuesto de hielo y polvo que estalló y posteriormente quedó completamente vaporizado por el roce con la atmósfera terrestre, permitiendo que todo el hielo se sublimara directamente a gas, que se dispersó por la atmósfera eliminando todo rastro de la explosión. Al observar los sismogramas del fenómeno Tunguska, estos corresponden a una explosión con una potencia de 30 megatones a 8 km de altura al ser comparados con los de explosiones nucleares aéreas. Según una hipótesis formulada en la década de 1930 por el astrónomo I. Astapovich y el meteorólogo F. J. Whipple, se trató del impacto de un pequeño fragmento de cometa cuyo núcleo, dada la masa estimada, habría debido tener un diámetro de varios centenares de metros. La cohesión del conglomerado que constituye el núcleo de un cometa es muy débil como para permitir su desintegración rápida en la atmósfera, ocasionando una gran explosión de gran magnitud al impactar contra el suelo y vaporizándose. La destrucción ocasionada se debería, fundamentalmente, a la onda de choque atmosférica y, secundariamente, a la onda térmica. La trayectoria de caída indica que el cometa procedía de una dirección muy próxima a la del Sol, dificultando su observación ?como cuando ocurren los tránsitos de planetas interiores? y menos si hubiera agotado sus sustancias volátiles que producen su cabellera o cola, reduciéndose a un agregado inerte tal como un minúsculo asteroide. El día anterior a la explosión hubo una nutrida lluvia meteórica llamada táuridas, y el cometa 2P/Encke, fuente de la misma, se encontraba muy cerca de la Tierra.
Lo que vemos hoy del citado cometa es solo un fragmento de un cometa mayor que comenzó a desintegrarse hace unos 30.000 años, por lo que es muy probable que un trozo del mismo haya impactado en Tunguska.
Bomba de hidrógeno natural
En 1989, los astrónomos D'Alessio y Harms sugirieron que parte del deuterio de un cometa que penetró en la Tierra podría haberse fusionado nuclearmente, dejando una «firma» distinguible en forma de Carbono-14 en la atmósfera. Concluyeron que la cantidad de energía nuclear liberada habría sido casi despreciable.
Independientemente, en 1990, César Sirvent propuso que un cometa de deuterio, es decir, un cometa con una concentración de deuterio anormalmente alta en su composición, podría haber explotado como una bomba de hidrógeno natural, generando la mayor parte de la energía liberada en la explosión. La secuencia habría sido, primero una explosión mecánica o cinética, e instantes después una explosión termonuclear generada por la primera explosión.
Ninguna prueba o sugerencia avala esta teoría.
Antimateria
La antimateria se desintegra al chocar con la materia. Así pues, se tendría un rayo de energía durante todo el recorrido hasta el punto donde toda la antimateria se hubiera desintegrado. La única posibilidad de que se diera una formación similar sería que la antimateria hubiera caído en vertical, hacia el centro de la Tierra y se desintegrara por completo antes de llegar al suelo. No se conoce ningún proceso por el cual se pueda formar antimateria en medio del espacio. El espacio del sistema estelar no está por completo vacío ?tiene una mínima densidad de hidrógeno?, así que tendría que haber una gran cantidad de antimateria para aguantar su viaje hasta la Tierra. Es imposible que existan objetos así, ya que su choque con el hidrógeno espacial, aún en su pequeña proporción, emitiría cantidades de energía significativamente perceptibles.
Tormenta magnética
Aunque el fenómeno ha sido observado muchas veces, las tormentas magnéticas solo se producen en el seno de explosiones nucleares mucho mayores que ellas mismas. No hay rastros de ellas en Tunguska.
Conclusiones
La conclusión, pues, aceptada hoy por todos los astrónomos serios,[1] es que el evento de Tunguska se debió a la colisión de un fragmento del cometa Encke, que afortunadamente se volatilizó antes de tocar el suelo.
El evento Tunguska en la cultura popular
En la película Ghostbusters, tras el estallido interdimensional que impide el ingreso de Gozer a Nueva York, Ray Stantz le dice al abogado Tully: «¡Ha presenciado el mayor choque interdimensional desde el evento Tunguska en 1909!»
En Hellboy, Grigori Rasputín utiliza un monolito que fue extraído tras su colapso en Tunguska y que, según Rasputín, fue enviado por los Ogdru Jahad (los siete demonios del Caos) para facilitar su ingreso a la Tierra.
En Star Trek: la serie original, capítulo "That Which Survives", el Sr. Sulu recuerda el Evento Tunguska como una explicación para un evento similar que acaban de vivir, a lo que Kirk responde: "Si hubiera querido una lección de historia rusa hubiera traído a Chekov".
En la serie The X-Files los rusos descubrieron la existencia y planes de los Colonizadores tras el choque de una de sus naves en Tunguska, mediante la cual también obtuvieron el "aceite negro".
En el video musical del grupo Metallica, All Nightmare Long la URSS utiliza una de las esporas de un organismo encontrado en Tunguska para revivir tejidos u organismos, convirtiendolos en zombis, ocasinalmente con mutaciones
En el videojuego Call of Duty World at War en el mapa Shi No Numa del modo Nazi Zombies se pueden encontrar unas grabaciones con coordenadas al sitio del evento de Tunguska y en una cabaña se encuentra escrita la palabra TUNGUSKA
En el videojuego Assassin's Creed se sugiere en un correo electrónico que el evento fue provocado por una célula de los Assassin al intentar destruir uno de los artefactos.
En el videojuego Destroy all Human 2 la tercera ciudad a visitar es Tunguska donde se descubrira que los enemigos principales del juego son una raza extraterrestre que llegó a la tierra estrellándose en Tunguska en 1908, haciendo clara referencia a este hecho.
En el cómic RASL de Jeff Smith, el evento Tunguska se asocia directamente al científico Nikola Tesla, como parte de la teoría de flujos energéticos que aparece en el cómic.
En el videojuego Secret Files of Tunguska
En los videojuegos Crysis y Crysis 2, ademas de la novela Crysis Legion, se documenta una expedición a Tunguska con el objetivo de investigar dicho evento acaba en el descubrimiento de tecnologias alienigenas (denominadas "Nanosystems") y con el posterior desarrollo de la fibra sintetica "CryFibril NanoWeave" y el "CryNet NanoSuit", compuesto de dicha fibra.
En el trailer del videojuego Resistance 2 llamado: historia, mencionan el evento Tunguska como el virus Quimera llega a la tierra
La Tercera Cruzada (1189 d.C?1192 d.C) fue un intento europeo de recuperar Tierra Santa del poder de Saladino. Es conocida también como Cruzada de los Reyes.
Precedentes
Unificación musulmana
Tras el fracaso de la Segunda Cruzada, Nur ad-Din se hizo con el control de Damasco y unificó Siria. Con la finalidad de extender su poder, Nur ad-Din puso los ojos en la dinastía fatimí de Egipto. En 1163, su general de más confianza, Shirkuh, emprendió una expedición militar hacia el Nilo. Acompañaba al general su joven sobrino, Saladino.
Cuando las tropas de Shirkuh acamparon frente a El Cairo, el sultán de Egipto, Shawar pidió ayuda al rey Amalarico I de Jerusalén. En respuesta, Amalarico envió un ejército a Egipto y atacó las tropas de Shirkuh en Bilbeis, en 1164.
En un intento de apartar de Egipto la atención de los cruzados, Nur ad-Din atacó Antioquía, lo que tuvo como resultado una masacre de soldados cristianos y la captura de varios dirigentes cruzados, entre ellos Reinaldo de Châtillon, príncipe de Antioquía. Nur ad-Din envió las cabelleras de los defensores cristianos a Egipto para que Shirkuh las expusiera en Bilbeis a la vista de los hombres de Amalarico. Esto hizo que tanto Amalarico como Shirkuh sacasen sus tropas de Egipto.
En 1167, Nur ad-Din envió de nuevo a Shirkuh a conquistar a los fatimíes. Shawar optó de nuevo por pedir ayuda a Amalarico para defender su territorio. Las fuerzas combinadas de egipcios y cristianos persiguieron a Shirkuh hasta que se retiró a Alejandría.
Conquistas de Saladino
Shawar fue ejecutado por sus traicioneras alianzas con los cristianos y fue sucedido por Shirkuh como visir de Egipto. En 1169, Shirkuh murió inesperadamente tras sólo unas semanas en el poder. El sucesor de Shirkuh fue su sobrino, Salah ad-Din Yusuf, más conocido como Saladino. Nur ad-Din murió en 1174, dejando el nuevo imperio a su hijo de once años, As-Salih. Se decidió que el único hombre capaz de conducir la yihad contra los cruzados era Saladino, que se convirtió en sultán tanto de Egipto como de Siria, y fundó la dinastía ayyubí.
Amalarico murió también en 1174, y fue sucedido como rey de Jerusalén por su hijo de trece años, Balduino IV, quien firmó un acuerdo con Saladino para permitir el libre comercio entre los territorios musulmanes y cristianos.
En 1176, Reinaldo de Châtillon fue liberado de su prisión, y comenzó a atacar caravanas por toda la región. Extendió su piratería hasta el Mar Muerto, enviando sus galeras no sólo a abordar barcos, sino incluso a asaltar la misma ciudad de La Meca. Sus actos irritaron profundamente a los musulmanes, convirtiendo a Reinaldo en el hombre más odiado del Oriente Próximo.
Balduino IV murió en 1185, y la corona pasó a su sobrino de cinco años, Balduino V, con Raimundo III de Trípoli como regente. Al año siguiente, Balduino falleció repentinamente, y la princesa Sibila, hermana de Balduino IV y madre de Balduino V, se hizo coronar reina, y a su marido, Guy de Lusignan, rey.
Por entonces, Reinaldo, una vez más, atacó una rica caravana, y encerró en su prisión a los viajeros. Saladino exigió que los prisioneros fuesen liberados. El recientemente coronado rey Guy ordenó a Reinaldo que cumpliese las demandas de Saladino, pero Reinaldo rehusó obedecer las órdenes del rey.
Caída del reino de Jerusalén
Fue este último ultraje de Reinaldo el que decidió a Saladino a atacar la ciudad de Tiberiades, en 1187. Raimundo aconsejó paciencia, pero el rey Guy, aconsejado por Reinaldo, llevó sus tropas a los Cuernos de Hattin, en las cercanías de Tiberiades.
El ejército cruzado, sediento y desmoralizado, fue masacrado en la batalla que siguió, el rey Guy y Reinaldo fueron llevados a la tienda de Saladino, donde se le ofreció a Guy una copa de agua. Guy bebió un trago, pero no le fue permitido pasar la copa a Reinaldo, ya que las reglas musulmanas de la hospitalidad determinan que quien recibe alimento o bebida está bajo la protección de su anfitrión. Saladino no quiso obligarse a proteger al traicionero Reinaldo permitiéndole beber. Reinaldo, que no había probado una gota de agua en varios días, arrebató la copa de manos de Guy. Al ver la falta de respeto de Reinaldo por las costumbres árabes, Saladino ordenó decapitar a Reinaldo por sus pasadas traiciones. Con respecto a Guy, Saladino hizo honor a sus tradiciones: Guy fue enviado a Damasco y finalmente liberado, siendo uno de los pocos cruzados cautivos que escaparon a la ejecución.
Al final del año, Saladino había conquistado Acre y Jerusalén. El Papa Urbano III, según se dice, sufrió un colapso al oír la noticia, y murió poco después.
Preparativos
El nuevo Papa, Gregorio VIII proclamó que la pérdida de Jerusalén era un castigo divino por los pecados de los cristianos de Europa. Surgió un clamor por una nueva cruzada para reconquistar los Santos Lugares. Enrique II de Inglaterra y Felipe II Augusto de Francia acordaron una tregua en la guerra que les enfrentaba, e impusieron a sus respectivos súbditos un "diezmo de Saladino" para financiar la cruzada. En Gran Bretaña, Balduino de Exeter, arzobispo de Canterbury, viajó a Gales, donde convenció a 3.000 guerreros de que tomaran la cruz, según el Itinerario de Giraldus Cambrensis.
La cruzada de Barbarroja
El anciano emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Federico I Barbarroja, respondió inmediatamente a la llamada. Tomó la cruz en la Catedral de Mainz el 27 de marzo de 1188 y fue el primer rey en partir hacia Tierra Santa, en mayo de 1189. Federico había reunido un ejército tan numeroso que no pudo ser transportado por el Mar Mediterráneo, y tuvo que atravesar a pie Asia Menor (según cronistas medievales eran hasta 100.000 germanos). Por otra parte, junto con los ejércitos de Barbaroja, también avanzaron hacia bizancio alrededor de 2.000 soldados húngaros bajo el comando del príncipe Géza, hermano menor del rey Bela III de Hungría. Ésta fue la primera participación activa de los húngaros en las guerras cruzadas (posteriormente el rey Andrés II de Hungría conduciría en la Quinta Cruzada el ejército más grande de toda la historia de las cruzadas).
El emperador bizantino Isaac II Ángelo firmó una alianza secreta con Saladino para impedir el avance de Federico a cambio de la seguridad de su imperio. El 18 de mayo de 1190, el ejército alemán capturó Konya, capital del Sultanato de Rüm. Sin embargo, el 10 de junio de ese mismo año, al atravesar el río Saleph, Federico cayó de su caballo y se ahogó por la pesada armadura. Su hijo Federico VI llevó a su ejército a Antioquía, y dio sepultura a su padre en la iglesia de San Pedro de dicha ciudad. En Antioquía, muchos de los supervivientes del ejército alemán murieron de peste bubónica.
También se cree que después de la muerte de Barbarroja, muchos soldados del ejército alemán se suicidaron por la muerte del poderoso emperador, o que también, tal vez se convirtieron y se unieron con Saladino, pero es poco probable, ya que Saladino seguramente los habría hecho prisioneros.
En teoría, si Barbarroja hubiese llegado con vida a luchar con Saladino, habría sido menor el tiempo de batalla, y más altas las probabilidades de que Tierra santa volviera a pertenecer a los europeos.
"Muerte de Federico de Alemania" por Gustave Doré.
Partida de Ricardo Corazón de León
Enrique II de Inglaterra murió el 6 de julio de 1189, tras ser derrotado por su hijo Ricardo y el rey de Francia, Felipe II Augusto. Ricardo I (más conocido por su sobrenombre "Corazón de León") heredó la corona y de inmediato comenzó a recaudar fondos para la cruzada. En julio de 1190, Ricardo partió por tierra desde Marsella en dirección a Sicilia. Felipe II Augusto, que viajó por mar, llegó a Mesina, capital del reino de Sicilia, el 14 de septiembre
Guillermo II de Sicilia había muerto el año anterior, y le había sucedido Tancredo, quien mandó recluir a Juana Plantagenet, viuda de Guillermo y hermana de Ricardo de Inglaterra y proyectaba quedarse con el generoso legado que Guillermo II había hecho a su suegro, Enrique II de Inglaterra. El rey inglés conquistó y saqueó la capital del reino, Mesina, el 4 de octubre de 1190. Tancredo le ofreció una importante compensación económica a cambio de que depusiera las armas. Ricardo y Felipe pasaron el invierno en Sicilia: Felipe zarpó el 30 de marzo y Ricardo el 10 de abril de 1191.
La flota francesa llegó sin contratiempos a Tiro, donde Felipe fue recibido por su primo, Conrado de Montferrato. La armada de Ricardo, en cambio, fue sorprendida por una violenta tormenta poco después de zarpar de Sicilia. Uno de sus barcos, en el que se transportaban grandes riquezas, se perdió en la tormenta, y otros tres -entre ellos en el que viajaban Juana y Berenguela de Navarra, prometida del rey-, debieron desviarse a Chipre. Pronto se supo que el emperador de Chipre Isaac Ducas Comneno se había incautado de las riquezas que el barco transportaba. Ricardo llegó a Limassol el 6 de mayo de 1191 y se entrevistó con Isaac, quien accedió a devolverle sus pertenencias y enviar a 500 de sus soldados a Tierra Santa. De regreso en su fortaleza de Famagusta, Isaac rompió su juramento de hospitalidad y ordenó a Ricardo que abandonase la isla. La arrogancia de Isaac empujó a Ricardo a apoderarse de su reino, lo que logró en pocos días. A finales de mayo, toda la isla estaba en manos de Ricardo.
Batalla de Acre
El rey Guy había sido excarcelado por Saladino en 1189. Al recobrar su libertad, intentó tomar el mando de las fuerzas cristianas en Tiro, pero Conrado de Montferrato había tomado el poder tras su exitosa defensa de la ciudad frente a los musulmanes. Conrado había reunido un ejército para asediar la ciudad, contando con la ayuda del recién llegado ejército francés de Felipe II, aunque no era todavía lo suficientemente numeroso como para contrarrestar las fuerzas de Saladino.
Ricardo desembarcó en Acre el 8 de junio de 1191, e inmediatamente comenzó a supervisar la construcción de armas de asedio para asaltar Acre, que fue capturada el 12 de julio.
Ricardo, Felipe y Leopoldo V, quien dirigía lo que quedaba del ejército de Federico Barbarroja, iniciaron una disputa sobre el botín de la recién conquistada ciudad. Leopoldo consideraba que merecía una parte semejante en el reparto por sus esfuerzos en la batalla, pero Ricardo quitó de la ciudad el estandarte alemán, que arrojó al foso. Entretanto, Ricardo y Felipe discutían sobre qué candidato tenía más derechos al trono de Acre. Ricardo defendía la candidatura de Guy, mientras que Felipe era partidario de Conrado. Se decidió que Guy continuaría reinando, pero que Conrado le heredaría a su muerte.
Molestos con Ricardo, Felipe y Leopoldo dejaron la ciudad con sus tropas en agosto de ese año. Felipe regresó a Francia, lo cual fue considerado por los ingleses una deserción. Ricardo negoció con Saladino el rescate de miles de musulmanes que habían caído prisioneros. Como parecía que Saladino no estaba dispuesto a aportar la suma convenida, Ricardo ordenó que unos 3.000 prisioneros fueran degollados frente a la ciudad de Acre, a la vista del campamento de Saladino.
Batalla de Arsuf
Tras la conquista de Acre, Ricardo decidió marchar contra la ciudad de Jaffa, desde donde podría lanzar un ataque contra Jerusalén. El 7 de septiembre de 1191, en Arsuf, unos 45 km al norte de Jaffa, Saladino atacó al ejército de Ricardo.
Saladino intentó atraer a las fuerzas de Ricardo para acabar con ellas, pero Ricardo mantuvo su formación hasta que los Caballeros Hospitalarios se apresuraron a atacar el flanco derecho de Saladino, mientras que los Templarios atacaban el izquierdo. Ricardo ganó la batalla y acabó con el mito de que Saladino era invencible.
Final de la cruzada
Tras su victoria, Ricardo se apoderó de la ciudad de Jaffa, donde estableció su cuartel general. Ofreció a Saladino iniciar la negociación de un tratado de paz. El sultán envió a su hermano, al-Adil, llamado Saphadin, a entrevistarse con Ricardo. Las dos partes no fueron capaces de llegar a un acuerdo, y Ricardo marchó hacia Ascalón. Llamó en su ayuda a Conrado de Montferrato, quien rehusó seguirle, reprochándole haber tomado partido por Guy de Lusignan. Poco después, Conrado fue asesinado en las calles de Acre por dos Asesinos enviados por el Viejo de la Montaña, líder de una secta islámica, los nizaríes, con sede en las montañas del norte de Irán, en la fortaleza de Alamut, según algunos por orden de Ricardo, según otros por mandato de Saladino, según otros por iniciativa del propio Viejo. Guy de Lusignan se convirtió en rey de Chipre, y Enrique II de Champaña pasó a ser el nuevo rey de Jerusalén.
En julio de 1192, Saladino lanzó un repentino ataque contra Jaffa y recuperó la ciudad, pero muy pocos días después volvió a ser conquistada por Ricardo. El 5 de agosto se libró una batalla entre Ricardo y Saladino, en la que el rey inglés, a pesar de su marcada inferioridad numérica, resultó vencedor. El 2 de septiembre, los dos monarcas firmaron un tratado de paz según el cual Jerusalén permanecería bajo control musulmán, pero se concedía a los cristianos el derecho de peregrinar libremente a Jerusalén. Ricardo abandonó Tierra Santa el 9 de octubre, después de haber combatido allí durante dieciséis meses.
Consecuencias
Al pasar por una posada cercana a Viena, en su viaje de regreso a Inglaterra, Ricardo fue hecho prisionero por orden del duque Leopoldo de Austria, cuyo estandarte Ricardo había arrojado al foso en Acre. Más tarde pasó a poder del emperador Enrique VI, que lo tuvo cautivo durante un año, y no lo puso en libertad hasta marzo de 1194, previo pago de la enorme suma de 150.000 marcos. El resto de su reinado lo pasó guerreando contra Francia, y murió a consecuencia de una herida de flecha en el Lemosín, en 1199, a la edad de 42 años.
Saladino murió poco después de la partida de Ricardo, el 3 de marzo de 1193, teniendo como única posesión una moneda de oro y 47 de plata, pues había repartido el resto de su patrimonio entre sus súbditos.
El fracaso de la Tercera Cruzada provocó que se predicase la Cuarta, que se desvió hasta Constantinopla.
Crónicas de los hechos de la Tercera Cruzada fueron escritas por Ambrosio el poeta y Giraldus Cambrensis.
Empleados de la prefectura de Fukushima guardan silencio una semana después del terremoto. | Ap
David Jiménez (Enviado Especial) | Fukushima
viernes 18/03/2011 20:11 horas
Ante la encrucijada de sacrificar la vida de decenas de hombres o dejar completamente fuera de control la central de Fukushima, el Gobierno japonés no ha dudado hasta ahora: "El abandono es imposible". Cuando hace dos días la empresa Tepco decidió sacar indefinidamente a los últimos operarios de la planta, temiendo que sufrieran dosis letales de radiactividad, un directivo consultó con el primer ministro, Naoto Kan. El líder japonés se negó alegando que los empleados deben asumir la posibilidad de perder la vida en su intento de salvar al país de un desastre nuclear.
"Si el abandono es imposible, [Kan] nos estaba diciendo: 'Seguid hasta que la exposición a la radiactividad os mate'", ha revelado el directivo de Tepco al diario japonés 'Mainichi'.
Un número variable de trabajadores -entre 50 y 300- siguen luchando para controlar los cuatro reactores de Fukushima que se encuentran fuera de control y amenazan con una fusión de sus núcleos y una fuga masiva de radiactividad. Los empleados que continúan en la central son hombres anónimos y casi todos mayores de 60 años. Algunos no cobran más de 80 euros al día por su trabajo. Nagase, un veterano de la Segunda Guerra Mundial de 89 años que vive como refugiado en el Centro Deportivo Azuma, en la ciudad de Fukushima, asegura que no ha sido el dinero o el reconocimiento lo que les ha llevado hasta allí. "Llevan dentro el yamato-damashii", dice del 'espíritu japonés'.
La idea tiene connotaciones negativas para quienes la identifican con la prepotencia y el nacionalismo radical que llevó a Japón al desastre de la Segunda Guerra Mundial, pero en su versión más amable reúne los conceptos del valor, patriotismo y dedicación al bien común por encima del interés individual. El hecho de que los voluntarios que trabajan en la central sean en su mayoría jubilados es un síntoma de la crisis de consciencia colectiva que vive Japón, a los ojos la primera generación de la posguerra.
Profesores de escuela, políticos y abuelos lamentan que un individualismo de influencia occidental se esté extendiendo entre la juventud y debilitando la disciplina social de la nación. La forma en que los japoneses han desabastecido comercios y gasolineras, a pesar de las peticiones del Gobierno para que lo evitaran, es presentada como prueba definitiva de que los aspectos más positivos del 'yamato-damashii' están en decadencia.
Tres generaciones de japoneses viven como refugiados en el pabellón del Centro Deportivo Azuma. Los mayores sufrieron la Segunda Guerra Mundial y crecieron en la necesidad del sacrificio propio para sacar adelante un país en ruinas. Sus hijos se beneficiaron del milagro japonés que en los años 80 convirtió la nación en una potencia económica. "Mis nietos sólo piensan en lo que va a comprar mañana", dice el anciano Nagase, que vuelve a vivir como un refugiado, más de seis décadas después de haberlo hecho en su ciudad natal, Tokio, tras la rendición japonesa.
Jóvenes y mayores sólo tienen palabras de agradecimiento para el grupo de trabajadores sin rostro que continúan la lucha en la central nuclear, situada a 60 kilómetros de distancia de aquí. Dos de ellos se encuentran desaparecidos tras una explosión el pasado martes y varios más han resultado heridos. El Gobierno ha aumentado la dosis máxima de radiactividad que pueden recibir de 100 a 250 millisieverts, asegurándose que se mantienen en el frene de la crisis nuclear.
Yuta Ape, un profesor de inglés de 27 años que llegó de la ciudad de Sendai, dice que no imitaría a los héroes de Fukushima aunque le pagarán todo el dinero del mundo. Trabaja, sin embargo, desde el amanecer en la asistencia de las personas mayores que se encuentran en este refugio, busca donaciones para los damnificados y, cuando tiene tiempo, haciendo compañía a quienes han perdido a seres queridos. Se ve a otros muchos jóvenes echando una mano, prueba quizá de que el concepto de 'yamato-damashii' no ha muerto del todo. Simplemente ha dejado de significar lo mismo que para los 'kamikazes' que se arrojaban sobre buques americanos en tiempos de guerra.
Zapatero conversa con secretario general de la ONU en Moncloa. | Óscar Monzón
La ley obliga al Gobierno a pedir autorización pero puede ser posterior al envío de tropas
El sondeo garantiza el apoyo de la mayoría de los grupos en la Cámara Baja
El presidente ofrece a la OTAN medios navales y aéreos españoles
Marisa Cruz | Agencias | Madrid
viernes 18/03/2011 20:19 horas
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, comparecerá el próximo martes en el Congreso de los Diputados para pedir la autorización a la participación española en la misión internacional de establecimiento de una zona de exclusión aérea sobre Libia.
Zapatero defenderá durante el debate el ofrecimiento que ya ha hecho hoy a la OTAN de los medios navales y aéreos españoles. Asimismo, España también ha dado permiso a Estados Unidos para el uso de las bases aéreas de Rota y Morón.
Aunque se trate de una misión auspiciada por Naciones Unidas, la Ley de Defensa Nacional obliga a la autorización del Congreso. En principio la petición debe tener carácter previo al envío de tropas pero también contempla que, por razones de "máxima urgencia", pueda debatirse después para ratificar la decisión lo antes posible.
Esto significa que Zapatero podría adoptar en las próximas horas, si fuera necesario, una decisión urgente respecto a la intervención española en Libia sin la autorización previa.
El Gobierno ha querido hoy dejar claro que la intervención militar en ningún caso implicará el despliegue de tropas en el territorio del país norteafricano, algo prohibido por la propia resolución. Ésta autoriza a los Estados miembros a tomar "todas las medidas necesarias" para "proteger a los civiles y las áreas pobladas por civiles que están bajo ataque en Libia "y establece una zona de exclusión aérea, pero no permite la presencia de "fuerzas de ocupación extranjeras" en el país magrebí.
El líder de la oposición, Mariano Rajoy, ha dicho que el PP se mostrará "receptivo" a la propuesta del Gobierno y ha recordado que estará "siempre" con sus aliados, "que son los miembros de esa comunidad internacional". Los sondeos del Gobierno al resto de grupos parlamentarios garantizan un apoyo a la participación española a la misión pues ya tienen asegurado al menos el apoyo de PP, CiU, PNV, ERC y UPyD. En cambio, IU-ICV y el BNG, que suman cuatro diputados, son los más contrarios a participar en la operación.
El presidente del Congreso, José Bono, ha convocado a la Junta de Portavoces de la Cámara el próximo lunes a las 11.00 horas para formalizar la fecha definitiva, que será el martes en el pleno.
Por otra parte, esta tarde el Rey ha mantenido un despacho extraordinario con Zapatero para analizar la situación internacional. Según informan fuentes de la Casa del Rey, la reunión ha tenido tras la audiencia concedida por Don Juan Carlos al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, con quien ha tenido ocasión de abordar la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
El Príncipe de Asturias también ha estado presente en ese encuentro, al que ha asistido la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, y en el que han acompañado a Ban el subsecretario general de la ONU para Asuntos Políticos, B. Lynn Pascoe, y el asesor especial del secretario general, Kim Won-Soo. Previamente, el secretario general de la ONU se había entrevistado en el Palacio de la Moncloa con Zapatero.
Hola a todos/as a continuación os presento en relación con el post anterior la serie de videos Mayas,los dueños del tiempo. Esperando que saqueis vuestras propias conclusiones...espero claro está esos comentarios...y por favor si quereis que siga con el tema no teneis más que pedirmelo porque pensaba cambiar ya y pasar a otro tipo de tema. Un saludo a todos/as. ATLANTE-NACHEL-III.
Los Illuminati se originaron en los cultos precristianos y en las masonerías del mundo antiguo y medieval.
Tras su fundación, Adam Weishaupt (frater Spartacus) logró reclutar a su causa a un gran número de pensadores, filósofos, artistas, políticos y analistas; atrajo a jóvenes estudiantes y personalidades como Adolf von Knigge, con quien escribió el Rito de Los Iluminados de Baviera.
Los Illuminati bávaros se extendieron rápidamente por Austria y otros puntos de Europa, afiliando a personalidades de la talla de Herder, Goethe, Cagliostro y el Conde de Saint-Germain, entre otros.
El famoso Conde de Cagliostro creó la Masonería egipcia y fue asesinado en los calabozos de la Inquisición.
Una vez que Adam Weishaupt se percató del gran éxito que estaba teniendo con este movimiento, tomó la determinación de afiliarse a las logias francmasónicas de Baviera y luego de Europa, después ordenó la infiltración y el dominio de la misma. Sin embargo sus planes fracasaron, ya que en una reunión en 1782 de la masoneria continental, se enfrentó ante la oposición de la Gran Logia de Inglaterra y los recelos de Los Iluminados Teósofos y del Gran Oriente de Francia.
Por su parte El Elector de Baviera, al intuir el peligro que significaban Los Illuminati para la Iglesia católica y las monarquías, por su ideología revolucionaria, igualitaria y libertaria; aprobó un edicto contra estos y la masoneria el 22 de junio de 1784.
Consecuentemente hubo persecuciones y se arrestaron a sus miembros hasta erradicarlos por completo.
Para 1785 Weishaupt marchó al exilio de Ratisbona. Dirigió la orden desde el extranjero, falleciendo el 18 de noviembre de 1830.
Expansión de la Orden de los Illuminati
Una vez muerto Weishaupt , el resto de la Orden de Los Illuminati se dirigieron a Europa y a Estados Unidos. Se cree que estuvieron implícitos en la Revolución francesa, sin embargo esta tesis carece de todo fundamento. Las teorías de conspiración se sustentaron simplemente gracias a que algunos grupos teosóficos y ocultistas, intentaron matizar las supuestas desapariciones de Illuminati a lo largo de un siglo.
En Francia, el conde de Mirabeau introdujo la Orden en donde se alistaron los revolucionarios Saint-Just, Camile Desmoulins, Danton, Herbert y Marat.
Es posible asegurar la desaparición absoluta de Los Illuminati en Europa durante las primeras décadas del siglo XIX, caso contrario en los Estados Unidos. Ya que existen demasiadas pruebas que determinan su presencia como el sello del dólar de Estados Unidos, las órdenes norteamericanas que se declaran hoy herederas de Los Illuminati y una serie de cartas que resultan reveladoras, sobre todo cartas del siglo XIX.
La matriz de la Orden de Los Illuminati en Estados Unidos se ubicó en Nueva York, surge de la conformación de la Logia Colombia de la Orden de los Illuminati en 1785 y a la que se integraron como Hermanos el gobernador De Witt; un ancestro de Franklin Delano Roosevelt, Clinton Roosevelt; Horace Greeley, director del Tribune; y el mismísimo Jefferson. Su nombre a partir de los inicios del siglo XX fue Grand Lodge Rockefeller.
La presencia en Estados Unidos de Los Illuminati se ha mantenido durante dos siglos pero en organizaciones iluministas (The Order, Skull&Bones, The Shriners, Grand Lodge Rockefeller) alejadas de las creencias de Los Illuminati bávaros, del Rito de Los Iluminados de Baviera y de las enseñanzas de Weishaupt.
Los Illuminati y el billete de un dolar
Se decia que muestras de la presencia de los Illuminati se encontraban en el billete de un dolar. El presidente estadounidense F.D. Roosevelt, miembro de los Shriners, ordenó que apareciesen en billete estadounidense la pirámide truncada con el triángulo y el ojo "que todo lo ve" en la parte superior (símbolo de Los Illuminati de Weishaupt), los trece escalones de la pirámide (13 grados del Rito de los Iluminados de Baviera), las inscripciones en latín Annuit Coeptis y Novus Ordo Seculorum y la fecha 1776 (fecha de la fundación de Los Illuminati de Baviera). Sin embargo, un estudio adecuado y correcto disuleve tal afirmación.
Òrdenes sucesoras de los Illuminati
En la actualidad, existen dos o tres órdenes sucesoras de los Illuminati:
* Orden Illuminati fundada en España en 1995 por Gabriel López de Rojas, escritor y filósofo. Otras órdenes iluministas se han dirigido por el capitalismo, muy en la línea de la francmasonería idealista.
* The Illuminati Order de Solomon Tulbure, Skull and Bones.
Aparte de los Illuminati de Baviera, existieron otras sociedades como: Los Alumbrados de España. Cuya fundación es anterior a los Illuminati Bávaros.
Los Illuminés de Francia.
Símbología Illuminati
A través de la novelas es como se ha difundido que los Illuminati poseen símbolos determinados, a través de los cuales se hacían reconocibles a los iniciados e ingeniosos simbologistas. A estos supuestos símbolos Illuminati pertenecen entre otros:
El Ojo que Todo lo ve
El Ojo que Todo lo ve como piedra angular de una pirámide.
Ambigrama
Ninguno de estos símbolos permite encontrar relación histórica con los Illuminati. Ellos tenían un único símbolo para su "escuela secreta de sabiduría", este era el Búho de Minerva.
Propósito de la Orden de los Illuminati
La finalidad de Weishaupt al crear esta sociedad era derrocar a los gobiernos y reinos del mundo, además de erradicar a todas las religiones y creencias para unificar a la humanidad bajo un Nuevo Orden Mundial, basado en un sistema muy similar al comunista; el cual tuiviera una moneda única y una religión universal. Esta sociedad, según sus creencias, permitiría que cada persona lograra la perfección.
Se cree sin embargo que las metas a la largo plazo de los Illuminati, las cuales eran conocidas solamente por Weishaupt y sus más íntimos seguidores, iban más allá de lograr la perfección personal. Entre estos propósito finales estaban:
Abolir la monarquía y de todo aquel gobierno organizado según el Antiguo Régimen.
Supresión de la propiedad privada de los medios de producción para individuos y sociedades, con la consecuente abolición de clases sociales.
Abolición de los derechos de herencia en cualquier caso.
Destrucción del concepto de patriotismo y nacionalismo y sustitución por un gobierno mundial y control internacional.
Abolición del concepto de la familia tradicional y clásica.
Prohibición de cualquier tipo de religión, (sobre todo la destrucción de la Iglesia Católica Apostólica Romana) estableciendo un ateísmo oficial.
En estos dos últimos siglos es mucho lo que se ha dicho sobre la relación existente entre los Caballeros Templarios y la Masonería. Tanto es así que algunos autores han tratado de mitificar, no sabemos con que intención, a ciertos actores que participaron en el escenario del Temple y en numerosos pasajes históricos, cayendo en especulaciones de difícil credibilidad.
Ahora, bien, no es que el mito sea malo como herramienta para sustentar o analizar un hecho histórico, pues se infiere y se ha demostrado que toda la historia escrita, es básicamente, una forma de mito. El problema está esencialmente en que en cualquier relato histórico se seleccionan ciertos elementos y se excluyen otros, encaminados de acuerdo a las necesidades, aspectos y trascendencias del tiempo en que fue creado y no a la época a que se refiere. En estas condiciones podemos afirmar que es equivocado; por consiguiente, falsifica forzosamente lo que realmente sucedió. No se piense, además, que queremos dictar una cátedra sobre la teoría y filosofía de la historia, pues no somos la autoridad para ello, de pronto es una necedad la nuestra. Pero esa no es la discusión, sólo para llamar un poco la atención si verdaderamente los Templarios tuvieron alguna relación con la Masonería, a pesar de que se han gastado ríos de tinta sobre esta temática. Sin embargo, todavía mucha gente, incluso Masones, se preguntan: ¿De dónde proviene la Masonería? ¿Quiénes fueron los Templarios? ¿Tienen algo que ver los Templarios con las Cruzadas? ¿Los Templarios fueron los fundadores de la Masonería? ¿La Masonería actual conserva símbolos Templarios? ¿Esta Masonería tiene grados dedicados a los Caballeros Templarios y/o los Cruzados? Y nos podemos hacer todos los interrogantes que sean necesarios alrededor de este asunto. Para darles respuestas a los mismos es preciso remitirnos a los orígenes de la Masonería y luego examinaremos de manera sucinta algunas variables históricas que hemos considerado de cierta relevancia para lograr el objetivo que nos hemos propuesto en este ensayo, como es el de demostrar la relación existente entre los Caballeros Templarios y la Francmasonería.
El tema sobre el origen de la Masonería, ha dado también mucho que hablar; se ha especulado con algunas leyendas que carecen de soporte histórico, Masónico y científico. Todo esto es posible porque desde sus comienzos la tradición oral en la Masonería ha servido como herramienta defensora de sus enemigos; por tal motivo los antiguos Masones procuraban no dejar escrito los asuntos propios de la Institución para evitar ser perseguidos y muchas veces asesinados. Como lo expresamos en el libro Antiguos Documentos de la Masonería[1], la tradición oral es muy importante en la Masonería, hasta el punto que todos los documentos escritos, y sobre todo los rituales, impresos o manuscritos, tan sólo pueden ser considerados como «ayuda-memoria». Sin embargo, la evolución del mundo en que la Orden Masónica está obligada a vivir ha llegado a tal extremo que las facultades de memorización de la generalidad de los Masones han ido poco a poco declinando, haciéndose necesario recurrir a esos «ayuda-memoria». De todos modos los citaremos con la finalidad de reflexionar y así despejaremos muchas dudas al respecto.
Pues bien, en numerosas oportunidades hemos escuchado teorías idealistas, fantásticas y tan absurdas que provocan la sonrisa de quienes las escuchan porque han investigado sobre la temática: ?que nuestro origen se remonta en los precisos instantes de la creación?, o ?que nuestra Luz invadió los paradisíacos lugares cuando un hombre llamado Adán irrumpió de la nada en el tiempo?. También sugieren ?que Dios, el Gran Arquitecto del Universo, fundó la Francmasonería, y que ésta tuvo por patrones a Adán, los patriarcas, los reyes y filósofos de antaño?, y los más osados Incluyen a Jesucristo en la lista como Gran Maestro de la Iglesia Cristiana. Todo esto sin ningún fundamento histórico o protohistórico. Igualmente pretenden sustentar las anteriores aseveraciones, asignándole a la Masonería la construcción del Arca de Noé, la Torre de Babel, las Pirámides de Egipto, el Templo de Salomón, etc. Autores posteriores encuentran el origen de la Masonería en los misterios egipcios, Dionisiacos, de Eleusis, Mitra, y Druídico; en sectas y escuelas tales como las de los Pitagóricos, Esenios, Caldeos, las del Zoroastrismo, y las del Agnosticismo; en las sociedades Evangélicas que precedieron la Reforma; en las órdenes de caballería (Hospitalarios o Templarios); entre los alquimistas, Rosacruces, y Cabalistas; en sociedades secretas chinas y árabes. Se afirma además que Pitágoras fundó la institución Druídica y por lo tanto que la Masonería probablemente existía en Inglaterra 500 años antes de nuestra era.
Un grupo importante de historiadores, especialistas en esta materia, consideran sus inicios en el sufismo, escuela mística y virtuosa del islamismo nacida en Persia (s. VIII de nuestra era) como resultado de la unión de las doctrinas islámicas con las religiones de la India, en especial el budismo, y a la cual se le incorporaron elementos cristianos y neoplatónicos. Otra corriente muy respetable cree que los Templarios son el enlace entre la Masonería, el templo de Salomón y el sufismo. Del mismo modo hay quienes, sin despreciar estas teorías, piensan que el nacimiento de la Masonería lo encontramos en los gremios constructores de catedrales y la fuerte preponderancia que tuvieron éstos de un equipo de sabios, pertenecientes, en ciertos casos, a la Royal Society de Londres. Otros ensayistas Masónicos, los más ortodoxos, afirman que la verdadera Masonería arranca en el s. XVIII, cuando ésta deja de ser operativa y se convierte en especulativa.
Estudiosos como Lacarrière, Leroy y Festugière[2] afirman que los comienzos de la Masonería los encontramos en la secta de los sabeos que daban culto a los astros, principalmente al sol y la luna. De acuerdo a ellos, en este linaje semítico de origen babilónico, podemos observar una sucesión de elementos que podrían ser el soporte de una posible Masonería. Por consiguiente estos supuestos fundadores de la Masonería perecen bajo la irrupción de las cruzadas. Luego su trabajo pasa a Occidente donde nacen órdenes como los Templarios, que a su vez terminarían en la Masonería. En todo caso existen numerosas pruebas arqueológicas de que los templarios que se trasladaron a Escocia sí que tomaron contacto con las primeras Logias Masónicas. Así, por ejemplo, en la capilla de los Saint Clair de Rosslyn los símbolos templarios conviven con los Masónicos. Sin embargo no podemos comprobar más allá de la hipótesis formidable cuál fue la relación exacta que los templarios formaron con la masonería. Es muy factible que se vincularan con ella de una manera natural inducida, primero, por el gozo que determinados caballeros habían mostrado ya en Oriente hacia cosmovisiones gnósticas y segundo, por el deseo de vengarse del papado y de la corona francesa que habían acabado con su Orden. En ese sentido, las muertes del Papa Clemente V y de los herederos al trono francés han sido interpretadas como asesinatos templarios aunque, indiscutiblemente, tal presunción no pasa de ser una teoría irreal.
La Orden del Temple, que incorporara tanto el factor monástico con el militar en su vocación espiritual, liderada inicialmente por el francés Hugo de Payens, el flamenco Godofredo de Saint-Adhemar y siete caballeros más, fue creada al calor de la Primera Cruzada por los años 1118 en Jerusalén con el objetivo de proteger a los peregrinos que la visitaban. Por esta razón recibió el apoyo entusiasta de san Bernardo de Claraval. Igualmente el grupo había jurado, ante el patriarca de Jerusalén, los votos monacales de castidad, pobreza y obediencia, y el rey de Jerusalén, Balduino II, les concedió cuarteles en las mezquitas de Koubet al-Sakhara y Koubet al-Aksa, situadas sobre el solar del antiguo Templo de Salomón. Por ello la Orden se llamaría, con el tiempo, «Orden del Temple» y sus miembros «Templarios».
La gran mayoría de historiadores coinciden que los nueve caballeros fundadores de la Orden, participaron unos años antes, a partir de 1095, en la Primera Cruzada a Tierra Santa. Por tanto esta Fraternidad está íntimamente ligada a las Cruzadas ya que nace como consecuencia de la primera y muere poco después de que el último proyecto de Cruzada se hiciera inviable a comienzos del siglo XIV.
Los autores Masones Christopher Knight y Robert Lomas piensan que durante el acoso a que fue sometida la Orden del Temple a partir del 13 de octubre de 1307 por Felipe IV de Francia ?para apoderarse de las riquezas de ésta? con el beneplácito del Papa Clemente V, algunos de sus miembros consiguieron escapar instalándose en tierras escocesas, llevándose parte de los tesoros y manuscritos que habían encontrado bajo los establos del Templo de Salomón. Luego se trasladaron a la localidad de Rosslyn, no lejos de Edimburgo, donde esperaba otro templario, William Sinclair, nieto de Henry Sinclair, un cruzado que había visitado Tierra Santa mucho antes de que se descubrieran estas reliquias. Al parecer, William quería construir un templo cuyos cimientos fueran una copia exacta de los de Salomón, con la intención de ocultar en ellos las reliquias y manuscritos en un lugar equivalente al de procedencia. El templo de William Sinclair, construido en 1447, es la Capilla de Rosslyn y, según Marcus Allen, periodista e investigador de estos asuntos, y distribuidor en Inglaterra de la revista australiana Nexus, una parte de la capilla está cerrada actualmente al público con la excusa de estarle realizando ?reformas? en el sótano. Allen cree que están buscando el escondite del Arca de la Alianza.
Por otra parte es interesante señalar, y en la que no cabe ninguna duda, es que los ejércitos de los Cruzados, conociendo de hecho que tendrían que sitiar las ciudades del Asía Menor que hallaran en su camino a Jerusalén, llevaron también todos los dispositivos humanos necesarios, competentes en el arte de la construcción de fortificaciones. Asimismo preocupados por el misticismo religioso fanático que les conducía, llevaron hombres expertos en la construcción de iglesias. Después, al regresar a Europa, trajeron consigo muchos secretos de la construcción aprendidos de los arquitectos y constructores de Oriente.
Los jefes de los Gremios de Constructores hicieron lo posible de que tales secretos no se divulgaran. En consecuencia los que ingresaban como miembros de la Fraternidad, juraban no revelar jamás los secretos del oficio que aprendían, ni tampoco las formulas y signos de reconocimiento de la Sociedad.
Cada Logia tenía sus propios reglamentos y desde luego que había muchos factores comunes en ellos. Pero José Dotzinger, quien fuera reconocido en ese entonces como Gran Maestro de la hermandad de los Masones Libres de Alemania ?constituida sólo por Maestros, Compañeros y Aprendices? organizó un congreso en 1459, en Ratisbona y allí fueron unificados todos los Estatutos que regían los destinos de los constructores.
Fuera como fuese, durante los siglos siguientes esa vinculación de algunos templarios con la Masonería se convirtió en un punto central de su historia y de su propaganda. Se insistió en que los Templarios habían formado parte de la cadena de receptores de secretos ocultos existente desde el principio de los tiempos un hecho más que dudoso y se dio nombre de «Templarias» a algunas obediencias Masónicas como la Orden de los Caballeros Templarios admitida en el seno de la Gran Logia de Inglaterra u otras órdenes Templario-Masónicas en Escocia, Irlanda y Estados Unidos. Tampoco nos debe extrañar el hecho de que tanto la Masonería como los Templarios se presentaban como enemigos declarados de la Santa Sede. La relación, por lo tanto, de los Caballeros Templarios con la Masonería escocesa del siglo XIV resulta innegable. De la misma manera se afirma que fueron estas fraternidades de constructores llegadas a Occidente las que habrían originado la Francmasonería moderna. Con ellos habrían traído el arte gótico, cuya propagación el Temple financió. Del mismo modo la tradición templaria habría incorporando además los ritos y la simbología del Temple en las primeras Logias Masónicas escocesas.
Otra situación que llama poderosamente la atención es que en Escocia ?a principios del siglo XIV se hallaba en guerra con Inglaterra? las bulas pontificias de supresión de la Orden jamás fueron promulgadas, por lo que los Templarios de ese país nunca se disolvieron oficialmente. Parecen existir pruebas de que el Temple escocés se mantuvo como un cuerpo coherente durante cuatro siglos más. Incluso se dice que un nutrido contingente de templarios luchó a las órdenes de Robert Bruce en la batalla de Bannockburn, en 1314. Precisamente es al rey Robert Bruce a quien se cita como fundador de las primeras Logias escocesas.
Es muy seguro que las tradiciones templarias perduraran en esta región. No es casual que la constitución de la Masonería especulativa en Inglaterra se deba a la dinastía escocesa de los Estuardo.
En la actualidad encontramos un templarismo vigente en los grados Masónicos, ya que entre el grado 15 y el 30 se muestran innumerables rasgos relacionados con los Caballeros Templarios y el Templo de Salomón. Así por ejemplo tenemos que los grados dieciséis y diecisiete se denominan respectivamente «Caballero de Jerusalén» y «Caballero de Oriente y Occidente»; el 27 es el grado del «Gran Comendador del Templo», que resalta la potestad suprema del Maestre sobre la orden templaria; y el grado 30, titulado «Caballero Kadosch» se refiere a la venganza del Temple hacia la corona francesa y el papado, responsables de la desaparición de la Orden.
Ya hemos expresado que al haberse refugiado algunos Caballeros Templarios franceses en Escocia, allí las Logias les brindaron hospitalidad; en agradecimiento a este hecho, iniciaron a aquellos Masones en las doctrinas secretas de su Orden y crearon un grado Masónico de la característica del Caballero Templario. De esta forma los Masones se constituyeron en sus sucesores y continuadores de sus prácticas y ritos. Luego, un Caballero Kadosch era en ese momento histórico un vengador del asesinato de Jacobo de Molay, último Gran Maestro de la Orden del Templo, quien tuvo que sufrir la encarcelación durante cinco años y medio, período en que lo sometieron a los sufrimientos e indignidades más extremos con el propósito de obtener por la fuerza la confesión del delito de su Orden. Pero fue firme y leal, y el 11 de Marzo de 1314, lo condujeron frente a la Catedral de Nuestra Señora, en París donde fue quemado pública-mente. Detrás de esta treta y crueldad estaban dos oscuros personajes: Felipe IV ?El Hermoso?, rey de Francia y el papa francés Bertrand de Goth, Clemente V.
En el año 1305, Felipe IV logró que la elección papal recayera en uno de sus partidarios, que se convirtiera en el papa Clemente V y al que obligó a residir en Francia. De este modo se inició la llamada 'Cautividad de Babilonia' del Papado (1309-1377) durante la cual los papas vivieron en Aviñón, sometidos al control de la monarquía francesa.
Felipe IV detuvo en 1307 al Gran Maestro, de los Caballeros Templarios, Jacques de Molay, y en el año 1312 obligó al Papa Clemente V a suprimir esta Orden religiosa y militar cuyas riquezas fueron confiscadas y muchos de sus miembros fueron quemados en la hoguera.
Por fortuna la prudencia y el buen sentido hicieron que este grado se fuera modificando substancialmente y a partir de 1797, el Caballero Kadosch interpreta esta leyenda de manera simbólica y con un carácter eminentemente filosófico, no es el terrible vengador de las víctimas de la Orden del Temple, es el hombre ilustrado, íntegro, justo y bueno, que sirve a la patria y acata sus leyes.
Otro aspecto que consideramos valioso recordar es cuando Jerusalén fue tomada y destruida por los ejércitos del emperador romano, Tito Flavio Vespasiano en el año 70 (e:. v:.), expulsando de la ciudad a los pacíficos Kadosch, que como sabios sólo se ocupaban del perfeccionamiento moral del ser humano.
Muchos años después, los valientes militares del duque de Baja Lorena (Francia), Godofredo de Bouillon, jefe de la primera Cruzada contra los sarracenos, recobraron Jerusalén, convirtiéndose así en el primer rey de esta ciudad en 1099 (e:. v:.).
Luego de haber ocupado los Kadosch el Templo de Jerusalén, fueron nuevamente expulsados, perdiéndose documentos importantes en donde estaba escrita la historia de la Masonería y su ocupación en el plano científico. El despido hizo que los sabios se dispersaran por la tierra para proseguir sus investigaciones y otros fueron escogidos para esconder y proteger en Occidente lo que quedó del gran archivo, tomando el nombre de Príncipes del Real Secreto
Como podemos ver, la creación de los sublimes e inefables grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, tuvo lugar poco después de la terminación de la primera cruzada, estableciéndose simultáneamente en Escocia, Francia y Prusia; pero por circunstancias que no son conocidas de nadie, éstos cayeron muy pronto en desuso y permanecieron olvidados durante muchos años, o sea desde 1648 hasta 1744. Pero semejante aseveración no ha podido ser nunca demostrada ni apoyada por ningún documento auténtico y fehaciente que merezca el menor crédito. En lo que sí estamos de acuerdo, es reconocer que la introducción de la Masonería Templaria, tuvo lugar en Francia en 1727 por el noble escocés, barón de Ramsay. Por tanto, con las reflexiones históricas hechas hasta aquí, queda demostrado que sí hubo relación entre la Orden de los Templarios y la Masonería.
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[1] Morales, Charris Mario. ANTIGUOS DOCUMENTOS DE LA MASONERÍA ?manuscritos antes de 1717?. Editor, Gran Logia del Norte de Colombia. Imprenta, Cencys 21. B/quilla., Colombia. Marzo de 2004. P. 9.
[2] Citados por Blashke, Jorge y Río, Santiago. LA VERDADERA HISTORIA DE LOS MASONES. Editorial Planeta, S. A. Primera edición. Barcelona, España. Enero de 2006. P.40.
Referencias bibliográficas
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Mackey, Albert Gallatin. ENCICLOPEDIA DE LA FRANCMASONERÍA. Editorial Grijalbo, S. A. Tomo IV. México. Marzo de 1984.
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Solano Bárcenas, Orlando. LA LOGIA UNIVERSAL. Ediciones Universidad INCCA. Bogotá. Mayo de 1994.
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12. Vidal, Cesar. LOS TEMPLARIOS Y LA MASONERÍA. Revista digital Conoze.com. En Internet: http://www.conoze.com/doc.php?doc=1235
LA TIERRA ES NUESTRO UNICO HOGAR, CADA VEZ ESTA MAS DETERIORADO NUESTRO PLANETA A CAUSA DE LA ACCION ERRATICA DE LA MANO DEL HOMBRE. SIN DUDA ENTRE TODOS PODREMOS HACER QUE LA SITUCION MEJORE.
Ésta es una de las tesis que defiende el científico Javier Novo, profesor de Genética de la Universidad de Navarra
Ciencia | 27/01/2011 - 05:24h
Pamplona (Efe).- El hombre tendrá que plantearse "seriamente" dentro de un par de siglos la necesidad de habitar otro planeta, algo que se conseguirá cuando se repliquen las condiciones que hacen posible la vida y que todavía no se conocen con detalle, ha afirmado el científico Javier Novo.
Ésta es una de las tesis que defiende Novo, profesor de Genética y divulgador científico de la Universidad de Navarra, en su libro "Genes, microbios y células", en el que repasa algunos de los avances científicos más recientes en campos como las células madre inducidas y sus aplicaciones terapéuticas, la evolución humana o la descodificación del genoma.
Otra de las grandes cuestiones que aborda es el sueño del hombre, "cada vez más real", de prolongar la vida "venciendo a la enfermedad y al envejecimiento", informa el centro académico navarro en un comunicado.
En este sentido, el experto en genética asegura que a finales del siglo XXI "el ser humano podría nacer con una esperanza de vida de 300 años", lo que "está bastante alejado de la inmortalidad, pero aún así exigirá una organización social totalmente distinta a la actual".
Según Novo, el avance científico que va a revolucionar la vida diaria es la nanotecnología, que supondrá "la aparición de una amplia variedad de dispositivos biomédicos o, lo que es lo mismo, artilugios minúsculos que se implantarán en nuestro cuerpo, para facilitar el funcionamiento del organismo o liberar fármacos de forma controlada".
Respecto al progreso científico que marcará el siglo XXI, Novo se decanta por la capacidad de modificar el ADN para corregir los defectos que cada persona tenga en su genoma.
Al respeto, Novo asegura que la reprogramación celular es uno de los hallazgos más importantes, puesto que permite transformar una célula especializada en una célula pluripotencial, similar a la de un embrión, y "lo más increíble es que esto se consiga a través de una maniobra sencilla que activa unos pocos genes, cuando tan sólo hace cinco años se afirmaba que todo esto sería imposible".
Sobre el avance científico reciente y más inesperado, el profesor de la Universidad de Navarra alude, de nuevo, al ADN: "Hasta hace poco tiempo desconocíamos que nuestro genoma está lleno de pequeños genes cuya función es silenciar a otros, y que este proceso es fundamental en enfermedades como el cáncer y en el propio desarrollo embrionario".
El prólogo de la obra ha sido escrito por Francisco J. Ayala, autor de "Darwin y el diseño inteligente" y uno de los expertos en evolución más importantes del mundo.
OS TRAIGO UN DOCUMENTO MUY INTERESANTE NO SOLO PARA LOS TRABAJADORES DE LA SEGURIDAD PRIVADA DE FALCON SINO PARA TODOS LOS TRABAJADORES DEL SECTOR DE LA SEGURIDAD PRIVADA. YA HEMOS VISTO LA INCAPACIDAD TOTAL DE LOS GRANDES SINDICATOS COMO USO, UGT Y CC.OO. ANTE LA PASIVIDAD TOTAL DE UNOS DE VER COMO FIRMAN OTROS UN CONVENIO BASURA QUE VA A AFECTAR A MILES DE TRABAJADORES DEL RAMO Y SUS FAMILIAS DURANTE LOS PROXIMOS AÑOS Y DE ESOS OTROS DE VER COMO FIRMAN ESE CONVENIO TAN SUMAMENTE MALO, MALO, MALO Y PESIMO, PESIMO, PESIMO DONDE LOS HAYA. DURANTE MUCHOS AÑOS ESTOS SINDICATOS MAYORITARIOS NO HAN CONSEGUIDO PRACTICAMENTE NADA EN BENEFICIO DE LOS TRABAJADORES, SEGUIMOS PEOR QUE ANTES. ES HORA PUES DE REPLANTEARSE YA CIERTAS COSAS...ES HORA DE LUCHAR POR UN CAMBIO A NIVEL SINDICAL...ES HORA YA DE QUE OTROS SINDICATOS TOMEN LAS RIENDAS DEL CARRO PORQUE ESTO ES UN AUTENTICO DESASTRE...
OS DEJO CON LOS DOCUMENTOS, OS RECUERDO QUE VAN EN ARCHIVOS PDF, PINCHAR SOBRE ELLOS, APARECERA LA PAGINA DE MULTIMEDIA Y DAIS A DESCARGAR ARCHIVO.
SALUDOS
ATLANTE-NACHEL-III
ELECCIONES SINDICALES EN FALCON - 10 DE FEBREO 2011 -
DOCUMENTO1 001-ATES-ELECCIONES EN FALCON
DOCUMENTO1 002-ATES-ELECCIONES EN FALCON
DENUNCIA SIN MIEDO, LA REBELION HA COMENZADO ¡PASALO!
HOLA A TODAS Y A TODOS MUY EN ESPECIAL A LOS TRABAJADORES DEL SECTOR DE LA SEGURIDAD PRIVADA PUES DESDE ESTE BLOG DE SEGURIDAD TENGO LA OPORTUNIDAD Y EL GUSTO DE PRESENTAROS UNA NUEVA SECCION SINDICAL DE "ATES" (SINDICATO AUTONOMO DE TRABAJADORES DE EMPRESAS DE SEGURIDAD) EN LA EMPRESA FALCON, LA CUAL ESTA COMPUESTA ACTUALMENTE POR DOS MIEMBROS. UN SINDICATO QUE NO SE VA A ANDAR POR LAS RAMAS NI A MEDIAS TINTAS COMO OTROS A QUIENES NO QUIERO SEÑALAR Y BIEN CONOCEIS, UN SINDICATO QUE VA A LUCHAR POR LOS DERECHOS DE LOS TRABAJADORES DEL SECTOR Y QUE SEPAIS NO HUBIERA FIRMADO LA BASURA DE CONVENIO QUE HAN FIRMADO USO Y UGT A QUIENES LES DEBEMOS AHORA ESTE ASQUEROSO CONVENIO. DESDE LUEGO QUE SE HAN LUCIDO, NO PODIAN HABERLO HECHO PEOR... OS DEJO AHORA CON LA CARTA DE PRESENTACION DEL SINDICATO ATES.
SALUDOS CORDIALES,
ATLANTE-NACHEL-III
(NOTA: LOS DOCUMENTOS ESTAN EN ARCHIVOS PDF, PINCHAR SOBRE ELLOS Y SALTARA LA PAGINA DE MULTIMEDIA Y DAIS A DESCARGAR ARCHIVO)
La Orden del Temple tenía por objeto la salvaguarda de los Santos Lugares. Ello hizo que la leyenda lo asociase a la búsqueda y custodia de las Reliquias Sagradas. De hecho, en uno de sus primeros emplazamientos, en lo que hoy es la mezquita del Al-Aqsa, en la explanada del que fuera antiguo templo de Salomón, se encontraba el santo santorum en que se guardaba el Arca de la Alianza. Sus creencias sincréticas, extraídas incluso de otras tradiciones, sus rituales, propios de sociedades secretas, sobre los que revelaremos su sentido, siendo especialmente aclaratorios con aquellos que motivaron su condena? o, por citar alguno de sus mayores enigmas, la imagen del Bafomet, les hacía desmarcarse de la ortodoxia católica. Todo lo cual, sumado a la fragilidad teológica que arrastraba en origen su fundación -dada su naturaleza de monjes y guerreros, en contradicción por tanto con el mensaje pacificador y amoroso de Cristo- sería sin duda el origen de su caída. Una vez perdida la confianza de la Iglesia en 1307, Clemente V en connivencia con el codicioso monarca Felipe el Hermoso deciden poner fin a sus dos siglos de historia.
Los Templarios no entendieron que su cometido fuera la defensa en exclusiva del catolicismo por Oriente, desmarcándose en este sentido de los cruzados. Su finalidad, en contra de lo que comúnmente pudiera parecer, fue salvaguardar la fe religiosa y la protección de los santos lugares. Pero tanto de las mezquitas y sinagogas como de los templos cristianos, lo cual les granjeó la animosidad de la Iglesia.
Trabajaron por el acercamiento de las religiones. En cierta medida aspiraron a crear las bases de una Religión Universal, si bien fracasaron, pues como proyecto sincrético resultó demasiado adelantado para la época. Algo así solo puede concebirse ante una humanidad que haya expandido sus niveles de consciencia y alcanzado la tolerancia necesaria en términos sociales y religiosos.
Ello no impidió que mantuviesen contactos con el mundo del Islam, especialmente con organizaciones de su mismo carácter. Tal es el caso de su equivalente islámico, los assasins, proveniente del término assaça (que significa guardián)? los guardianes de la luz islámica, como se les conocía. Herederos en este sentido del esoterismo ismaelita transmitido por Ismael, el segundo hijo de Abrahán, de manera análoga a como Isaac lo fuera para judíos y cristianos. De ellos proviene completamente tergiversado el término asesinos, que originariamente venía a interpretarse en términos de valentía, especialmente, por su implacabilidad en el combate. Al igual que los templarios, fue una orden místico-religiosa que tenía por objeto la defensa de los santos lugares y con quienes llegaron a mantener importantes contactos internos.
Para socavar esta excesiva apertura religiosa, la iglesia francesa llegó a dar instrucciones a la Orden del Temple para que aceptase la admisión de todo católico que lo solicitara, sin tener en cuenta su condición ni su moralidad. E incluso se llegó a decretar que todo cristiano que fuera excomulgado podía enmendarse de sus faltas enrolándose en la Orden. Conscientes del peligro que tal medida podía suponer, los dignatarios mostraron su disconformidad al Papa y resolvieron, reunidos en un conclave en Palestina, desclasificar a todo candidato que hubiera sido admitido según las nuevas directrices de la Iglesia.
Bajo la dirección del Gran Maestre de la Orden, Jacques de Molay, las tensiones se agudizaron con el Papa Clemente V. Francia estaba gobernada en aquel momento por Felipe el Hermoso, quien les envidiaba sus riquezas, temía por su enorme poder y no les perdonaba que hubieran negado la entrada a uno se sus hijos. Tuvo la idea entonces de condenarles por herejía y prácticas blasfemas. El 13 de octubre de 1307 se arrestaba así, con la aprobación de la Iglesia, a numerosos caballeros, dando comienzo al final de la Orden.
Las Cruzadas, su Contexto Histórico
Oriente Medio, aunque poblado en su mayoría por árabes, estaba bajo la dominación de los turcos selyúcidas. Estos, a diferencia del resto de los musulmanes, eran brutales y fanáticos, si bien tenían como meta no tanto instaurar en Palestina la supremacía del Islam como reducir la influencia política de la Iglesia cristiana. El resto de los musulmanes por el contrario eran permisivos respecto de los cristianos, quienes gozaban de plena libertad para seguir su credo, fruto sin duda del refinamiento de la cultura árabe, muy adelantada entonces a la occidental tanto en los planos económico, cultural y artístico como científico.
Por otra parte, los cristianos que vivían en Palestina eran bizantinos ?dependientes de la Iglesia de Constantinopla? y no católicos, fruto del cisma religioso de 1054 con el que se crea la Iglesia ortodoxa, sustraída y enfrentada a la romana. En vísperas de la primera Cruzada, como puede observarse, las tensiones en Palestina no se limitaban a los enfrentamientos entre los turcos selyúcidas y cristianos, sino que incluían igualmente las rivalidades entre la Iglesia católica y la bizantina.
En noviembre de 1095, la Iglesia católica celebraba un Concilio en Clermont-Ferrand (Francia), bajo la autoridad del papa Urbano II, con el objeto de mantener la paz entre los diferentes estados cristianos de Europa. Es entonces cuando se proclama la primera Cruzada, bajo pretexto de que los musulmanes estaban sembrando el terror entre los peregrinos y cristianos de Palestina. Reunieron al pueblo ante la plaza y les exhortaron a ir a Jerusalén para expulsar a los infieles y liberar el Santo Sepulcro de Jesús.
Nada más terminar su discurso, un predicador menor, Pedro de Amiens, conocido como El Ermitaño, comenzó a gritar: Dios lo quiere, Dios lo quiere. La expresión subyugó de tal manera a la multitud que se acabaría convirtiendo en el lema de lucha de los cruzados. Hombres, pero también mujeres, niños e incluso ancianos partían desde Francia, Inglaterra, Alemania, España e Italia? con la convicción de la causa divina. Guiados por Pedro el Ermitaño y Gauthier Sans Avoir, un cortesano francés, siembran el terror por donde quiera que pasan, matando y desbastando las regiones que atraviesan. Cruzan por Constantinopla, hasta llegar a Nicea, entonces plaza turca, donde en pocos días son sin embargo detenidos y diezmados.
En el invierno de 1096 una segunda Cruzada se pone en camino hacia Israel, esta vez conducida por caballeros formados en la milicia, entre ellos, Godofredo de Bouillon, Raimundo IV, conde de Tolosa, Bohemundo de Tarente y Tancredo de Hauteville. Pasan por Constantinopla, vencen en Nicea y llegan a Antioquia, en donde algunos, tras padecer fuertes temporales y epidemias, regresan a sus países de origen en barcos genoveses y venecianos. Finalmente, después de sangrientos combates, la expedición toma Jerusalén en 1099.
Cuando los cruzados llegaron a Jerusalén, la ciudad ya no estaba tomada por los turcos selyúcidas, sino por egipcios musulmanes que los habían expulsado. Para evitar contiendas religiosas, estos, atendiendo a su talante más tolerante, habían reestablecido la libertad de culto. Pero los cruzados acabaron sitiando Jerusalén, convirtiéndolo en reino cristiano. Nombraron como monarca a Godofredo de Bouillon y crearon tres principados, los de Edesa, Antioquia y Trípoli.
Observando el dominio cristiano, turcos y árabes se alían para combatirlos. Como contrapartida, se organizarán diversas Cruzadas entre los siglos XII y XIII. Ello no impedirá que durante este período surjan espontáneamente otras cruzadas impulsadas por la exacerbación popular. En 1212, por ejemplo, surgió la cruzada De Los Niños, encabezada por un pastorcillo de Vendôme, en Francia. Un inmenso tropel de 30.000 niños y jóvenes embarcaban en Marsella hacia Jerusalén, pero engañados por mercaderes son conducidos hacia Alejandría, en Egipto, donde serán vendidos como esclavos. O la cruzada De Los Pastorcillos, en la que participaron de manera similar miles de jóvenes alemanes en 1250, pereciendo trágicamente en su marcha hasta Bríndisi, en Italia.
En la península ibérica, los monarcas portugueses, castellanos y aragoneses quedaron exonerados de las expediciones a Tierra Santa por considerar que la Reconquista española, emprendida contra la hegemonía musulmana, respondía a los mismos ideales que salvaguardaban la cristiandad. En el caso de los Templarios, destacaba su presencia en la ruta jacobea, configurando a Santiago de Compostela, al igual que Jerusalén, como lugar de peregrinación y Santo Lugar.
La novena y última cruzada concluyó en 1291 con la pérdida de San Juan de Acre, donde los cruzados fueron exterminados. Los templarios, que habían sido un gran apoyo para las fuerzas militares en Tierra Santa, se repliegan a Chipre, donde permanecen hasta su disolución en 1312. A partir de ese momento, Oriente Medio cayó progresivamente bajo la dominación musulmana y el cristianismo, tanto católico como ortodoxo, perdió su influencia en esta parte del mundo.
Los Orígenes del Temple
04.
Tras la primera Cruzada, nueve caballeros franceses decidieron fundar una Orden, entre cuyas intenciones, y a diferencia de lo que sucedía con los cruzados, no estaba la de combatir sistemáticamente a los musulmanes. Tampoco asistían a pobres y a enfermos, como sucediera con los Caballeros de San Juan (más tarde, Caballeros de Malta) o con los Hospitalarios, creados en 1120, ni tampoco quedaban circunscritos a un ámbito territorial de actuación ?tal es el caso más tardío de los Caballeros Teutónicos, fundados hacia 1198 en los territorios del Báltico? sino la de defender a los cristianos que peregrinaban a los Santos Lugares.
Hugues de Payns, quién fuera realmente el promotor inicial y su primer Gran Maestre, Geoffroy de Saint-Omer, Geoffroy Bisol, André de Montbard, Payen de Montdidier, Archambaud de Saint-Amand, Gondemar, Rossal y Hugues de Champagne se instalaron en Jerusalén y fundaron la Orden de los Caballeros del Temple en 1118. Balduino II, que reinaba entonces en la ciudad, les permitió establecer sus cuarteles generales en una sala de su palacio, situado cerca de la mezquita de Al-Aqsa, La Única, en la explanada del que fuera antiguo Templo de Salomón y del que, por dicha razón, tomarán el nombre de templarios? Ciento noventa y seis años de vida para una organización poderosa a la par que controvertida, veintidós Grandes Maestres hasta 1314, en que desaparecen.
Cerca de sus cuarteles se encontraba también la mezquita de Omar, conocida como la Cúpula de la Roca (Qubbat al-Sakhra). Para la tradición judía era el lugar en el que se encontraba el santum santorum -donde supuestamente estaba el Arca de la Alianza- del Templo de Salomón. Fue construido por Hirma alrededor del 1010 antes de nuestra era y destruido, en lo que fuera su primera construcción, por el rey Nabucodonosor en 587 aC y, finalmente, tras sucesivas reconstrucciones, por el emperador romano Tito en el año 70 dC. Estaba construida sobre el monte Moriah, cuya cima rocosa alberga y le da nombre, y donde cuenta la Biblia que el ángel le pidió a Abraham el sacrificio de su hijo Isaac, deteniéndolo poco después tras comprobar la sumisión del patriarca. Igualmente importante para los musulmanes, por otra parte, pues desde ella ascendió el propio profeta tras su muerte. Presenta además, según esta tradición, las hipotéticas huellas del pie de Mahoma y de la mano del arcángel Gabriel que se le apareció.
La mezquita, construida en el 692 es de base octagonal? estructura que servirá de modelo para numerosas construcciones templarias. Interesados como estaban por la Cábala concedían gran importancia a la ciencia de los números. De hecho, este tipo de planta será una de las más empleadas, dado que el número 8 simbolizaba para ellos la armonía entre los mundos material y espiritual.
Este modelo de construcción es característico de la cultura musulmana. Sale de la propia cruz templaria, pues basta con dibujar su contorno externo para obtener el octágono. Llamada por ello mismo Cruz de las 8 Beatitudes, si bien el concepto puede encontrarse generalizado igualmente en todo el Islam. Esta relación simbólica, por ejemplo, dejando al margen la de Omar y buscandola en otras geografías bien distintas, puede apreciarse de mejor manera en la mezquita de Lotfollah (Isfahan, Irán), en la plaza del Imán, Naqsh-é-Jahan, una de las más hermosas del mundo.
A la planta octogonal se le superponen progresivamente, según observamos, dos niveles de 16 y 32 lados, coronando el alzado con el círculo de la cúpula semiesférica que la cubre. Más allá de una solución arquitectónica hay aquí un significado místico. Una progresión ascendente que pone de manifiesto la cuadratura del círculo, la conversión de lo material -lo octogonal, como primer desarrollo de la cruz templaria, pero también del número cuatro o cuadrado, que cabalísticamente representa la manifestación- en lo sagrado, simbolizado en este caso por el círculo. La plasmación geométrica que resuelve la anhelada formulación matemática de francmasones, alquimistas y cabalistas medievales, tierra y cielo unidos en un recinto sagrado.
Además, en la explanada en la que fueron construidas las mezquitas de Omar y Al-Aqsa quedaba todavía un muro de la época del Templo de Salomón, el llamado Muro Occidental o Muro de las Lamentaciones, como se le conoce hoy en día, convirtiéndose por ello en un importante lugar de plegaria para los judíos. Si a todo esto le añadimos que metros más abajo se encuentra el Santo Sepulcro o tumba de Jesucristo, según la Iglesia católica, se explica que Jerusalén fuera considerada la capital religiosa de judíos, musulmanes y cristianos.
Retomando sus orígenes, para dar más legitimidad a la Orden, los templarios buscaron el reconocimiento de la Iglesia jurando fidelidad a Teocleto, Patriarca de Jerusalén, a quien consideraban el sexagésimo séptimo sucesor del apóstol Juan -otra peculiaridad más de los templarios, cuya veneración por el apóstol Juan está ligada a una visión más gnóstica de los Evangelios. Asumieron la regla de San Agustín e hicieron votos de pobreza, hasta el punto de hacerse llamar Pobres Caballeros de Cristo. Momento a partir del cual se ocuparon de la protección de los cristianos en Jerusalén, sus caminos y alrededores.
Por lo que concierne a la regla, Hugues de Payns se sirvió de uno de sus amigos con gran influencia en la monarquía y el clero de la época, San Bernardo, fundador de la abadía de Claraval y perteneciente a la orden del Cister. Una orden que hasta la fundación del Temple fue refugio para caballeros y trovadores que, hastiados de los trasuntos cortesanos, decidían retirarse a la vida contemplativa. Fundada en 1098 por San Roberto en la abadía de Citeaux (Francia), se proponía la renovación y recuperación de los ideales benedictinos desbancando a la antaño todopoderosa Orden de Cluny, de la que procedía y cuya regla enmendaba en un intento por regresar a la pureza de la regla originaria.
San Bernardo de Claraval sería quien redactaría los estatutos de la orden del Temple, basándose en la regla de San Agustín. Animando incluso a sus familiares -entre ellos, los condes de Champaña- para que participasen en su fundación con donaciones y legados. De hecho, su tío André de Montbard será uno de los nueve caballeros fundadores.
Inicialmente, se habían planteado cuestiones de conciencia ante la sola idea de una milicia cristiana -parecía contradictoria con el mensaje pacificador y amoroso de Cristo. Pero la defensa encendida que realizó con su texto De Laude Novae Militiae (Elogios a la Nueva Milicia) durante el Concilio de Troyes, celebrado en la Francia de 1128, permitió a la Orden del Temple obtener finalmente el reconocimiento del papa Honorio II. Para arrojar cualquier sombra de duda, la bula Omne Datum Optimum publicada en 1139 por Inocencio II, reconocía a los templarios como defensores de la Iglesia por expresa voluntad divina ante los adversarios y enemigos de Cristo, por lo que quedaba completamente legitimada.
Desde entonces sus vidas quedaron perfectamente regladas, entre ellos los votos de celibato o de pobreza, a la par que sus signos perfectamente definidos. Su estandarte, el Boussant ?bandera partida en dos cuarteles, uno blanco y otro negro, y donde junto con la cruz templaria aparece la divisa de la Orden Non Nobis, Domine, non Nobis, Sed Nomini tuo Da Gloriam (No a nosotros señor sino a tu Nombre sean dada toda la gloria)? los sellos, sus vestimentas. En relación a estas últimas, debe saberse que, atendiendo al sistema altamente jerarquizado de la Orden, el Gran Maestre, los comendadores y los caballeros llevaban un hábito blanco, los capellanes un hábito marrón, los sargentos un hábito gris, al igual que los escuderos que se iniciaban en la caballería, y los artesanos y domésticos un hábito negro, intentando con ello reflejar igualmente un escalonamiento evolutivo. Pero cubriéndose todos, aunque no la llevaran de manera permanente, con una capa blanca como símbolo de pureza. Y sobre el hombro izquierdo, la cruz roja paté.
Es importante reseñar que la Cruz, más allá de las connotaciones cristianas, guardaba el simbolismo propio de su naturaleza esotérica. Sostén del octaedro al que ya nos hemos referido, por los triángulos que forman sus aristas, venía a representar los cuatro puntos cardinales, algo así como el mapa cósmico elemental de la creación. Pero sin duda aquí, lejos ya de entenderse la vía mística como algo puramente exclusivo de ascetas y eremitas, viene a significar también la confluencia o, mejor, el anclaje de lo espiritual (representado por el eje vertical) en el mundo material (eje horizontal), al objeto de moldearlo y evolucionarlo? la unión de cielo y tierra promovida por la doctrina cristiana.
Se constituía entonces una orden de monjes soldados, cuyos postulados eminentemente cristianos hacían conjugar la vida monástica con la actividad guerrera. Un punto que sin embargo no superará sus reticencias iniciales debilitando su legitimidad futura, dado que quiebra en origen la mínima coherencia teológica. Y es que el concepto cristiano de guerra justa en términos de guerra santa -como también sucede con su equivalente islámico de yihad- queda pervertido en su sentido. En la tradición más purista, hace referencia a una actitud personal que el individuo debe tener para consigo mismo. El creyente debe guerrear contra su propia naturaleza inferior, por expresarlo de alguna manera, para poder acceder así a los planos superiores de conciencia y espiritualidad. Por contra, tomando el concepto en su literalidad más expresa, se extrapola en términos de combate físico contra el infiel, cayendo en un fanatismo religioso que dista mucho del perfeccionamiento espiritual que se busca en el creyente.
Otros Misterios y Leyendas Templarios
07.
Hay un hecho extraño ya en los inicios del Temple que cuestiona el sentido mismo de la Orden. Durante los nueve primeros años no se incrementaron nuevos caballeros ni entraron en combate y, a decir de algunos de los testimonios, se temía ese momento pues aunque tenían adeptos no se les había preparado. Si a ello se suma la mencionada inconsistencia teológica, cabe pensar que sus fines o al menos sus objetivos más importantes fueran otros. En este sentido, no es de extrañar que su historia aparezca especialmente ligada a las sagradas reliquias: la Lanza de Longinos, el Sudario de Jesús, el santo Grial? o el propio Arca de la Alianza.
Algún autor como Charpentier, en Los Misterios Templarios, ha aventurado la hipótesis de que los primeros templarios buscaron y encontraron el Arca en las caballerizas del que en otro tiempo fuera Templo de Salomón y donde se alojaron. Actualmente la mezquita de Al-Aqsa, siendo escoltadas secretamente a Francia. El Arca de la Alianza era un recipiente de oro, rematado con alas de querubines y en la que se custodiaba, entre otras piezas relevantes, las Tablas de la Ley con las que Moisés había suscrito la alianza del pueblo judío con Yahvé.
En tiempos de Salomón fueron colocadas, junto al Arca, en el santa santorum del Templo que mandó construir. Maimónides, filósofo árabe, citaba a propósito de ello la existencia de una cavidad secreta bajo el Templo con el objeto de esconderlo en caso de destrucción, como así sucedió. Y en el que presumiblemente los templarios estuvieron excavando.
Con el Arca, indica el autor, debieron encontrar además patrones y medidas propias de la geometría sagrada empleada para el Templo de Salomón y que después utilizarían en la construcción de las catedrales góticas. Atrevida suposición, pero de alguna manera explicaría, por otro lado, la repentina irrupción del estilo gótico en la Europa de 1130, un enigma que la investigación histórica siempre se ha cuestionado.
Tan distinto del románico, que le precede, el gótico tiene un refinamiento y una complejidad que no puede considerarse evolucionada del románico y, sin embargo, aparece de repente, casi siempre en las abadías cistercienses íntimamente ligadas a la fundación del Temple. Si el románico llega a su plenitud después de múltiples mejoramientos a partir del estilo romano y bizantino, el gótico, comparativamente mucho más complejo, surge sin embargo, sin solución de continuidad, de golpe, completo y total. Aparece después de la primera cruzada y especialmente tras el retorno de los Caballeros templarios con su secreto, de estimarse dicha suposición.
Un secreto que tendría que ver con la utilización de una geometría sagrada en la construcción de templos y catedrales. Depositarios de una tradición oculta, con sus capiteles y gárgolas, con sus galerías, la altura de sus agujas y campanarios parecen desvelar saberes antiquísimos heredados del Templo de Salomón o bien de Moisés, quien sin duda estaba formado en las técnicas constructivas del antiguo Egipto.
De allí obtendrían, siguiendo con la hipótesis de Charpentier, las relaciones geométricas que emplearían poco después en la construcción de las catedrales. De hecho, se van a encontrar en ellas multitud de inscripciones relacionadas con los templarios. La catedral gótica de Chartres por ejemplo, muy cerca de Paris, o las más tardías Capilla de la Abadía de Rosslyn, en Escocia, y la iglesia de Saint-Merry contienen inscripciones sobre las sagradas reliquias además de las relativas al Arca o a otras expresiones iniciáticas y ritualísticas? En el pórtico de esta última, construido por lo demás en el XIX, se encuentra la representación más clara que conocemos del Bafomet.
El hecho de que se hubiese llevado secretamente a Francia algún tipo de documento u objeto, enlaza con un suceso extraño que aparece siglos después, en 1885, en una población del sur de Francia, Rennes-le-Château. Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln, autores de El Enigma Sagrado, sacan a la luz una tradición oculta que enlaza con las leyendas sobre el Grial, el culto a Maria Magdalena, los Cátaros? la Orden de Sión y otras que circularon durante el medievo -ahora, con presunción histórica y profusamente documentadas- y de cuyo secreto eran conocedores, según observan los autores, los Templarios.
Parten de la suposición de que el Grial, la copa de la última cena y en la que José de Arimatea recogiera la sangre del Cristo crucificado, hubiera viajado junto a una pequeña comunidad cristiana hacia Europa, hacia el Sur de Francia o al país de Gales, Inglaterra, dependiendo de la tradición del lugar. En todo caso, lo significativo de ello es que como cabeza de la incipiente comunidad estaba María Magdalena, quien aparece además como esposa de Jesús y en cuyo seno llevaba su descendencia. Los merovingios, siguiendo la línea interpretativa de los autores, reivindicaron este linaje, que habría sido preservado a lo largo de la historia por la Orden del Priorato de Sión. De hecho, hay quienes consideran que la expresión Grial proviene de San Greal, Sangre Real, lo cual entroncaría con la propia legitimidad al trono de Jesús de Nazaret, quien descendía a su vez de rey David?
Hay quienes avanzan incluso que el culto a María, profesado por los templarios ?quienes ponían de hecho a sus catedrales el nombre de Nuestra Señora- estaba referido a María Magdalena. Independientemente de que este extremo fuera o no constatable, lo cierto es que sus Vírgenes Negras, por otra parte, enmascaran antiguos cultos de otras tradiciones paganas. Guardan relación, en este caso, con el culto a la madre Tierra que pervivía en la cuenca mediterránea antes del cristianismo. Y aquí nos remontamos al Egipto faraónico, dado que los antiguos egipcios identificaban el color negro -el que tenía el limo del Nilo cuando se desbordaba nutriendo la cuenca- como una prueba inequívoca de la fertilidad de la tierra.
Era un culto esencialmente femenino, basándose en el hecho de que la Tierra al igual que la mujer era procreadora de vida. Una explicación que entronca con la que Fulcanelli daba en El Misterio de las Catedrales, cuando nos indica que la imagen de la diosa Isis en basalto negro era venerada en las criptas de los antiguos templos egipcios. De manera análoga, sus representaciones con su hijo Horus en el regazo pasarían a formar parte de la iconografía cristiana, convertida ahora en las prolíficas escenas de maternidad de la Virgen con el niño.
El Proceso de los Templarios
10.
Tras los reveses de la séptima cruzada, Gregorio X deseaba integrar las distintas fuerzas religiosas que actuaban en Tierra Santa con el fin de presentar un frente único y más fortalecido ante el asedio de los musulmanes. Así, en el Concilio de Lyon que convocó en 1274 se planteó reunir las órdenes del Temple y de los Hospitalarios, pero la negativa de los reyes de Castilla y de Aragón hicieron fracasar la iniciativa. La propuesta se volvió a plantear años más tarde, durante el pontificado de Clemente V, con la negativa en este caso de Jacques de Molay, gran maestre del Temple en este período. Incluso el monarca francés Felipe IV -que, más allá de la táctica política o militar en Jerusalén, intentaba poner límites al poder del Temple- llegó a plantear la integración de las órdenes militares religiosas bajo el mando único de uno de sus hijos.
El rechazo a la fusión por parte de los templarios, dejaba el campo libre para sus enemigos, que intentaron desde ese momento debilitarles. Las primeras acusaciones, sirviéndose de simples rumores infundados, se presentaron en el Cónclave de Perugia de 1305, en la región de Agen, por un personaje anónimo hasta entonces, Esquiú de Floyrano. A partir de ese momento, se buscaron testigos de cargo entre quienes fueron excluidos o expulsados de la orden e incluso se introdujeron espías, todo ello bajo la instrucción de Guillaume de Nogaret, arzobispo de Narbona y hombre de confianza del monarca francés.
Los motivos del procesamiento de los templarios, como ya hemos avanzado, provenían fundamentalmente de los recelos generados por su enorme poder y riqueza. Cuando Felipe IV informó al papa Clemente V, obtuvo de inmediato la autorización. En la mañana del viernes 13 de octubre de 1307 -fecha que a partir de entonces comienza a considerarse fatídica por la superstición popular- los soldados conducidos por emisarios del Rey se presentaron en todas las Encomiendas templarias para arrestarlos, curiosamente, sin oposición alguna por su parte. Se les requisaron sus bienes y se hicieron públicas sus acusaciones.
Es evidente que si se dispusiera de los archivos de las diversas Encomiendas, se haría rápidamente la luz sobre su procesamiento. Sin embargo todavía no ha aparecido nada en este sentido, lo que hace sospechar que la mayoría de los papeles fueron destruidos. Sobra decir que el procedimiento carecía de cualquier garantía, por no decir de cualquier presunción de veracidad. Dado que no había intención de esclarecer los hechos sino más bien la de someter y, por tanto, condenar a un movimiento política y religiosamente muy influyente. No obstante, la investigación histórica coincide en señalar los siguientes puntos de condena:
- En la celebración de la misa, los capellanes de la orden no consagraban la hostia, convirtiéndola en una ceremonia pagana.
- Los templarios estaban autorizados y además se les animaba a practicar la sodomía y otras perversiones sexuales.
- La ceremonia oficial de admisión a la Orden era seguida de otra secreta durante la cual el postulante era invitado a escupir sobre la cruz y a renegar de Cristo.
- En los rituales secretos, sus dignatarios adoraban una cabeza que tenía aspecto diabólico y a la que denominaban Bafomet.
Desde el más simple sentido común, no cabe pensar que gentes que entregaban su patrimonio y ofrecían su vida por la defensa de unos ideales acabaran realizando prácticas contradictorias con su credo. Tal vez pudieron existir abusos localizados, pero en todo caso no dejarían de ser la excepción que confirma la regla. Incluso entre los mismos apóstoles, en otro orden de cosas, se produjeron hechos puntuales que socavarían la cohesión del grupo? Pedro, por ejemplo, negó por tres veces a Jesús y Judas le traicionó. Pero no por ello se invalida la actuación de los apóstoles, ni tan siquiera la de Pedro, considerado por el contrario cabeza misma de la Iglesia.
No cabe duda que sus prácticas ritualísticas iban más allá de la literalidad de sus acusaciones. Ya es difícil entender que pudieran generalizarse tales prácticas así entendidas, pero mucho menos que estuvieran instituidas en la ritualistica de la orden si no tuvieran un sentido más profundo y distinto del que se le dio para condenarles. Cabe entender más bien que guardaban un carácter simbólico -lógico en un contexto ceremonial como este- del que, por el contrario, nunca se habló para su descargo.
En relación con el primer punto mencionado, la fórmula empleada en la consagración al comulgar es un asunto de pura liturgia y no tiene nada que ver ni cuestiona en absoluto la fe de sus practicantes. El siguiente supuesto, el rito consistente en escupir la Cruz, mencionado en segundo lugar, resulta más controvertido sin duda. Pero representaba una manera explicita y atrevida, sin falsos miramientos, de negar al Cristo crucificado -demasiado presente dentro de la dogmática católica e incluso, dentro del arte, en la propia iconografía cristiana- en favor de un Cristo resucitado y glorificado. Era una manera de recuperar la dignidad cristiana, que de lo contrario podía interpretarse en términos de tibieza o de fracaso.
Si la prédica de Cristo estaba confinada estrepitosamente al fracaso, en la medida que era incapaz de transformar la actitud de los mandatarios y de una sociedad que mayoritariamente lo condenaba, podríamos plantearnos en qué ejemplo de vida a seguir se convirtió Su testimonio. Ciertamente no es éste el sentido que debe darse a su mensaje, pero sin embargo, lo creamos o no, tal desmerecimiento está profundamente arraigado en la mentalidad cristiana.
Quedarse en la crucifixión es quedarse a medio camino. Ciertamente, la muerte de Cristo, más allá del deceso, viene a representar la muerte del Ego. Presupone en alguna medida atenuar, domeñar nuestro comportamiento primario o incluso nuestra más refinada personalidad, fácilmente entregada a banalidades de diverso tipo, como puedan serlo la búsqueda de estatus, el reconocimiento, la ostentación de poder? etc. Pero el propósito último no es este -aunque, en semejante contexto, se deba pasar por él- sino la resurrección? en otros términos, aspirar a la luz del conocimiento, renaciendo en amor.
Recordemos el pasaje del Nuevo Testamento en el que Jesús respondía a una indicación que le hacían en relación a su madre y hermanos, quienes les esperaban en la puerta. Contestó entonces que su familia era la de aquellos que oían la palabra de Dios y la seguían. Es decir, que la auténtica hermandad de Cristo, lo que podemos entender como verdadera Cristiandad, es la de aquellos que escuchan su Voz Interior -para emplear una expresión más contemporánea- y la siguen. A favor, por tanto, según su propio testimonio, de una voluntad de servicio y de realización distinta de la que se tiene así mismo como simple centro de satisfacción egocéntrica, ciertamente, pero también distinta de quien la entiende como camino de cruenta mortificación y sufrimiento.
Por otro lado, la crucifixión tampoco tiene el sentido escatológico que normalmente se le atribuye: sufrir en vida para, tras la muerte, obtener la gloria eterna... uno de los sonsonetes más referidos en nuestra cultura religiosa. Jesús mismo, sintiendo de cerca su martirio, pudo haber dado marcha atrás e incluso haber utilizado su propio poder para salvar la situación. Sin embargo, no lo hizo. Estuvo tentado, sin duda -recordemos como antes de ser apresado, pasó su noche oscura en Getsemaní. Mientras oraba, rogó que le fuera apartado de esa prueba, de ese cáliz, como expresó. Si bien, de inmediato rectificó: que no sea mi voluntad, Señor, sino la Tuya.
El mensaje de fondo que se trasluce, cambia completamente el sentido de la crucifixión. La vida puede no merecer la pena ser vivida, no porque la mortificación tenga un valor salvífico en sí, sino cuando traicionas la fe, tus ideales? incluso, para repetirnos en expresiones más contemporánea, tus sueños. La crucifixión de Jesús, por tanto, tiene un sentido distinto más allá de lo puramente explícito. Es un mensaje de fe, de fuerza, de voluntad? de determinación que arroja fuera de sí cualquier miedo, cualquier duda sobre el camino de realización personal o, según se expresaba entonces, de salvación. Incluso, aunque en ello mismo nos vaya la vida.
Además, Cristo con su ejemplo no solo lo recorrió sino que trazó un mapa, dibujó un itinerario espiritual marcándonos los hitos y logros del desarrollo personal. Nos redimió, en la medida que su testimonio por efecto de resonancia -podríamos decir incluso que mórfica, aunque resulte descontextualizado emplear aquí el término de Sheldrake- impregnó la filogenia de nuestra especie. Abrió una brecha, facilitándonos el camino. No nos extraña por tanto que, en los Templarios, hubiese un intento por desviar su mensaje de la crucifixión y poner el acento en la glorificación y su resurrección. El resto de las actuaciones -presumiblemente condenatorias, de ser ciertas, como la sodomía o las perversiones sexuales- se deberán explicar igualmente, como venimos haciéndolo, a la luz del simbolismo propio del cristianismo primitivo y de los misterios iniciáticos antiguos, de marcado carácter gnóstico.
Inicialmente, las acusaciones vinieron por el sello de la orden, la bula, moldeada en plomo y plata, y en la que se representaba un caballo montado por dos caballeros templarios. Su origen se remonta a los momentos de la fundación, cuando Balduino II les ofreció su palacio, cerca de los restos del que fuera antiguo templo de Salomón. Entonces recibieron el apodo de Pobres Soldados del Templo de Salomón, pues carecían de patrimonio -cosa que cambiaría poco tiempo después.
Su modestia inicial era puesta de manifiesto al compartir un solo caballo, como aparecía en el sello, pero también se quería dar con ello un significado de hermandad. Los dos caballeros representaban la dualidad del mundo de la manifestación, pero unida por lazos de amor y de fraternidad. Frente a la iconografía triunfante del caballero sobre su caballo, propio de las representaciones ecuestres posteriores, la simbología del sello implicaba la unidad de acción de un colectivo humano en un mismo espíritu de servicio? es decir, querían mostrar la idea de una Hermandad o de una Fraternidad propiamente dicha.
Lejos de entenderlo así, Felipe IV insinuó que los dos caballeros sobre una sola montura evocaban un acto de sodomía. Prefirió emplear la difamación al objeto, no de traer claridad sobre el proceso, sino de socavar y desprestigiar la legitimidad del Temple. Una interpretación que acabó imponiéndose sobre la originaria de sus fundadores al sumarse la ambigüedad de otras prácticas empleadas en sus ceremonias. Sacadas de su contexto ritualístico, e interpretadas tendenciosamente en términos de una moralidad distorsionada, no cabe duda que acabarían resultando controvertidas para la época.
En las recepciones, por ejemplo, el comendador daba el Beso de la Paz en la boca al aspirante e incluso, en algunas otras ceremonias, les besaba la parte inferior de la espalda al objeto de abrirles su plexo o centro energético ?el Mulhadhara Chackra de los orientales. Lejos de toda connotación sensual, significaba más bien la transmisión del aliento sagrado que nos recuerda el episodio del Génesis, cuando el Creador, tras moldear al hombre del barro, le insufló en su rostro, con su propio soplo, el aliento de vida. Equivalente también a las ceremonias de ungimiento, propias del cristianismo, para la recepción de un sacramento o a la imposición de manos característica de los rituales de iniciación de las Escuelas Mistéricas, mediante las cuales se trasmitía al neófito un legado o un don especial de la tradición en cuestión.
Pero sin duda uno de los secretos más enigmáticos fue el del Bafomet, cuyo desciframiento da de lleno en su sistema de creencias. Se trataba de una cabeza que, según la instrucción del proceso, tenía un aspecto diabólico y a la que sus dignatarios supuestamente adoraban. Nuevamente, sacado de su contexto ritualístico, fue calificado de ídolo, llegando a figurar entre sus principales acusaciones.
Significado del Bafomet
13.
Diversas interpretaciones se han venido dando al respecto. Desde considerarlo como la representación del propio Cristo, extraída del Madylion o paño en el que se enjugara el rostro en su vía crucis hacia el Gólgota, o la del propio Mahoma, basándose etimológicamente en una presumible adulteración del nombre del profeta, Mahomet, con lo que se pondría de manifiesto la influencia islámica.
Más atinadas nos parecen las que lo enmarcan dentro de un contexto iniciático. El escritor sufí Idries Shah acertadamente lo interpretaba como una corrupción de la palabra árabe Abufihamat, pronunciado bufihamat, que significa maestro de entendimiento. Representa, para el sufismo, el estado mental al que llega el hombre después de pasar por un proceso de purificación. Según otras teorías, igualmente afortunadas, podría venir también de la combinación de dos palabras griegas, Baph y Metis, cuya traducción es bautismo de sabiduría. Una hipótesis que podría explicar el hecho de que si los Templarios venerasen alguna cabeza, como parece suceder, ésta sería la de Juan el Bautista, decapitado por Herodes.
Hugo Schonfield, uno de los primeros investigadores de los manuscritos del Mar Muerto y buen conocedor de la historia de los templarios, lo interpreta en términos cabalísticos. Considera que la palabra Bafomet está escrita en el código Atbash, código hebreo que combina la primera letra del alfabeto, aleph, con la última, tau, la segunda con la penúltima y así sucesivamente. Al hacer las sustituciones se obtiene la palabra griega Sophia, que significa sabiduría.
Estas últimas sin duda, e independientemente de si aciertan o no con el origen del término, dan conceptualmente en la clave. El Bafomet, como abiertamente expresa Iacobus en su opúsculo sobre los Rituales Secretos de los Templarios, es el Guardián del Umbral, figura clave en las ceremonias de iniciación de las Escuelas de los Misterios. Tenía en este caso el aspecto de un carnero antropomorfo, propio de las representaciones demoníacas de la iconografía cristiana, extraídas probablemente del Fauno, el genio de los bosques de la mitología griega.
Pero venía a caracterizarse aquí, más que por sus cualidades proféticas, por las tentaciones o pruebas con las que habría que enfrentarse el candidato antes de su paso como Caballero. Venía a recordamos que sólo un ser purificado puede entrar en el Templo de la Sabiduría. Esta representación tan controvertida, para quien lo interpreta desde el exterior, deja de serlo en el momento que se inscribe, como vemos, en su contexto ritualístico.
En los misterios egipcios, el papel de Guardián del Umbral por excelencia lo representa la Esfinge, quien planteaba al neófito un enigma con el objeto de comprobar su capacidad y determinación. De la respuesta dependía su paso o no a las enseñanzas superiores. El propio Jesús sin ir más lejos, en el ámbito de nuestra tradición judeo-cristiana, hubo de ganarse su propio merecimiento al superar las tentaciones que el propio Diablo le planteó en el desierto, quien asumía igualmente en ese momento el papel de Guardián de los Misterios.
La lectura resulta clara, es la representación del aspecto psíquico del hombre hundido en la materia. El guardián del umbral representaba así, en un contexto cristiano como este, al diablo personal que el aspirante debe vencer en su búsqueda iniciática de perfeccionamiento y sabiduría. Esto supone vencerlo hasta el punto de cambiar sus dudas por determinación, su ignorancia por su latente sabiduría. Despertando así el discernimiento y su intuición, mediante los que podrá oír la Voz Interior? que le guiará y con la que podrá vencer los presumibles obstáculos que aparecerán en el camino de perfeccionamiento y purificación.
Luego, cuando llegue el momento, abordará al diablo colectivo, sea Lucifer, Satán, Iblis o Ahriman, dependiendo del contexto religioso en el que nos encontremos. Su dimensión colectiva o social, en este último caso, viene dada por la turbia creación humana. La polución psíquica nacida de los malos deseos y pensamientos de una Humanidad a la deriva, fruto del olvido de su naturaleza divina. Pues tras el olvido -o incluso muerte, como algunos coetáneos vaticinan- de Dios, el hombre solo es capaz de crear monstruos.
La explotación indiscriminada, y no ya de la Naturaleza -de la que por el contrario deberíamos ser sus defensores- sino de sus propios congéneres humanos. La riqueza en detrimento de la pobreza de los demás? en definitiva, su desarmonía con la naturaleza, consigo mismo y con los demás se perpetúan como lecciones aún pendientes a través de los tiempos. Con la pérdida y relativización de los valores de Belleza, Bondad y Justicia... como referentes de su creación y evolución, el Hombre tantea a ciegas y contranatura con artificios que tan solo le desgarran de su esencia, llevándole hacia la de desolación cuando no a la autodestrucción misma.
Pero no todo está perdido. El Bafomet llevaba sobre su frente una esmeralda luminosa en forma de octágono; es decir, encerraba en sí mismo al Alma o su despertar, la Luz, la Verdad. El guardián, por tanto, pulsa no más que las pasiones humanas y prueba nuestra capacidad de superación y determinación. De esta manera el hombre, si bien cayó envilecido en la materia, es portador igualmente -simbolizado por la piedra preciosa- de una esperanza latente que le permite retornar nuevamente hasta Dios.
El Final de la Orden
14.
Algunos se retractaron y juraron su inocencia, otros confirmaron las acusaciones vertidas en su contra. Ante las dudas que pese a todo le planteaba el procedimiento, y bajo la presión de Felipe el Hermoso, Clemente V convocó en 1311 el concilio de Vienne, donde si bien no se condenaba a la Orden se ponía fin a sus actividades. En cuanto a sus bienes, con excepción de los que el rey francés había confiscado en el arresto, serían devueltos a los Hospitalarios, cuya actividad como ya hemos indicado se limitaba a la atención de pobres y enfermos.
De acuerdo con las decisiones tomadas en el Concilio, los templarios que confirmaron su confesión en presencia del Papa fueron perdonados y liberados. Los que no se retractaron fueron acusados de perjuros y heréticos, siendo condenados a la hoguera. Quedaba por resolver el caso de los altos dignatarios de la orden, es decir, Jaques de Molay, Gran Maestre, Hugues de Pairaud, Visitador de Francia, Geoffroy de Charnay, Preceptor de Normandia, y Geofroy de Gonneville, Preceptor de Aquitania. Durante su proceso público fueron condenados a prisión por perpetuidad. Pero cuando fue enunciada la sentencia, Jacques de Molay y Geoffroy de Charnay se levantaron y se retractaron, afirmando que su único crimen había consistido en hacer una falsa confesión para salvar sus vidas. A partir de ese momento, estaban destinados a la hoguera.
El 18 de marzo de 1314, se construyó una pira en París, cerca del Puente Nuevo. Los condenados subieron a ella esa misma tarde. Tras haber vuelto el rostro hacia Notre-Dame, Jacques de Molay gritó una vez más su inocencia así como la de la Orden. Se cuenta que entonces exclamó: No somos culpables de los crímenes que se nos imputan. La regla del Temple es santa, justa y cristiana, pero yo de sobra merezco la muerte porque he traicionado a la Orden para salvar mi vida. Es cierto que voy a morir, pero pronto caerá la desgracia sobre los que nos han condenado sin justicia. Tú, Clemente, y tú Felipe, traidores de la fe cristiana, ¡os emplazo a los dos ante el tribunal de Dios! A ti Clemente en cuarenta días, y a ti, Felipe, en el curso del año.
Ciertamente así ocurrió, el Papa murió debido a una enfermedad un mes más tarde, mientras que el Rey pereció en el mismo año, el 29 noviembre de 1315, en un accidente de caza.